
Cráneo reconstruido del menor con craneosinostosis de Atapuerca.
Hace 530.000 años, en la Sierra de Atapuerca (Burgos), un grupo de ‘Homo heilderbergensis’, antepasados de los neandertales, cuidó de una niña (es lo más probable) que había nacido con una craneosinostosis, una grave deformación del cráneo, hasta su preadolescencia. El hallazgo del fósil de ese cráneo parece indicar que en aquellos lejanos tiempos prehistóricos los individuos diferentes no sólo no eran rechazados, como ocurrió más adelante en la Historia, sino que contaban con protección. Leer más »