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GANADORES DEL CONCURSO

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RELATOS GANADORES DE CONCURSO

De niños asesinos y concursos literarios

Hoy os quiero recomendar una buena lectura y, ya de paso, proponeros un concurso de relatos relacionado con el libro. Pero vamos por pasos y primero, os cuento algo sobre esta pequeña joya literaria del misterio titulada “La fiesta de Orfeo”, de Javier Márquez y publicado por la editorial Almuzara, con la que os aseguro que pasaréis un rato de lo más entretenido.

La verdad es que esta novela lo tiene todo y uno queda enganchado desde el principio hasta el final y, en especial, la recomiendo para todos los buenos amantes del misterio, la intriga y la novela detectivesca de calidad.

La trama nos cuenta, por un lado, como en una pequeña aldea de la frontera escocesa suceden unos hechos horribles. Los niños y jóvenes de la aldea, poseídos por el influjo de una terrible locura, han asesinado de forma dantesca a todos sus mayores. El gobierno británico enviará a su mejor agente de Scotland Yard para intentar averiguar qué es lo que ha llevado a los jóvenes del lugar a perpetrar tan terrible asesinato. Por otro lado, un pequeño estudio cinematográfico intenta volver a poner de moda el cine de terror con una truculenta adaptación de Frankenstein, para ello contratan al actor Peter Cushing que, para preparar su papel, recurrirá a diversos personajes especializados en las raíces del miedo humano. Ambas historias confluirán al final en un mismo punto, “La fête du Monsieur Orphée”, un misterioso y antiguo rollo de película de los años del cine mudo que parece dejar un rastro de tragedia, sangre y destrucción tras ella.

Interesante ¿Verdad?

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Concurso de relatos

En relación con el libro, os propongo un pequeño concurso de relatos con unas bases muy simples y sencillas:

  • En el relato tiene que aparecer un pueblo, en el que los niños han asesinado a los adultos y se tiene que explicar el motivo por el que lo han hecho.
  • El tamaño del texto lo dejo a vuestra elección, aunque hay que tener en cuenta que no debe de ser muy excesivo para que la lectura de todos los relatos no se convierta en algo demasiado tedioso. Estaría bien un máximo de dos hojas de Word a un tamaño de fuente 12.
  • Los relatos serán enviados a la dirección de correo que aparece más abajo y se publicarán todos juntos en este mismo post el día 13 de noviembre.
  • Una vez publicados, los lectores podrán votar el relato que más les guste con 1 punto, y los que hayan participado mandando sus relatos, tendrán el privilegio de votar con 2 puntos, no pudiendo votar sus propios relatos, claro está.
  • En caso de empate, los editores de Tejiendo el Mundo resolveremos el entuerto.
  • Los tres mejores relatos recibirán de forma gratuita un ejemplar de “La fiesta de Orfeo”, que en la editorial Almuzara, que son muy buena gente, han cedido a Tejiendo el Mundo para el concurso.

Sin más, espero vuestra participación para que disfrutemos todos mutuamente de las palabras y, ya de paso, de un poquito de terror e intriga, jeje

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RELATOS GANADORES DEL CONCURSO

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En primer puesto, con 17 votos

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Relato nº14

EL PUEBLO DE LOS HUÉRFANOS, de Cristina Magaña

Atónitos y perplejos, los telespectadores, oían las terribles noticias y testimonios que se tejían alrededor de Volendam, la aldea Holandesa. Centenares de  policías acordonaron los alrededores, turnándose en guardias, para impedir la salida de estos pequeños y jóvenes monstruos. Los reportajes mostraban grupos de niños deambulando por el centro del pueblo, parecían no tener un punto fijo, sin embargo, al primer atisbo de un adulto o alguien mayor, se arremetían como verdaderos animales sobre él. Se interrumpían las cintas en ese instante, los periodistas no relataban el suceso sangriento y macabro que proseguía en la escena censurada.

La agente Magaña, joven, ruda y perspicaz, pero consciente de su condición humana por lo tanto sensible y afable, fue elegida por sus compañeros y directores para asumir la delicada misión de acudir e inmiscuirse en el pueblo a averiguar el por que de tan cruenta destrucción y exterminio de los adultos.

Una vez preparada, con todas las indumentarias necesarias, cámaras diminutas, micrófonos y armas de fuego, las cosmetólogas acentuaron su apariencia infantil, para lograr inmiscuirlo en las decenas de niños asesinos del pueblo. Estudió el comportamiento de los niños zombi, vestía desdeñado y de ropas similares a las pequeñas aldeanas para no parecer extraña ante ellos.

Llegado el momento, con el pecho apretado y la respiración entre cortada, se ánimo e internó por un bosque aledaño a las primeras casas de la aldea.

No pudo dejar de horrorizarse y hacer muecas de pavor  frente a los cadáveres y escenas macabras que se vislumbraban en su caminar, extremidades humeantes y en estado visible de putrefacción se esparcían a su alrededor.

Al llegar a la plazoleta central del pueblo, se arrimó a dos muchachitas de largas trenzas rubias y claros ojos verdes a observar el crimen. Ellas desapercibieron toda extrañeza en la afuerina, dio un suspiro de alivio, ya que no le prestaron atención alguna, estaban mirando con fijeza y delirio la escena.

Cuatro muchachos, no más de 13 años, desprendían articulación por articulación de un hombre ensangrentado. Tenían una fuerza sobrenatural, las pupilas dilatadas completamente, convertidos en energúmenos que mataban con la osadía del más salvaje animal.

Mientras unos lo tomaban con fuerza del tronco, los otros dos, viles adolescentes, apretaban las articulaciones con firmeza y tiraban hasta descarnar y despedazar el cuerpo moribundo.

Una vez cometido el homicidio; se unieron rápidamente en una fila, la agente Magaña los imitó instintivamente, miraron al cielo, se inclinaron para hacer una leve reverencia y cada uno salió en diferentes direcciones en busca de más.

Aprovechó este momento para ocultarse en una vieja letrina al costado de una casa a dar el primer reporte, no fue necesario explicar la escena, la diminuta cámara puesta en el botón de su camisa registró con claridad todo lo ocurrido, las órdenes fueron claras, Magaña debía dar una última ronda al lugar en busca de víctimas ocultas y salir lo antes posible, para no ser descubierta, el peligro estaba latente.

No pudo evitar el vomito y en forma involuntaria evacuar en la pequeña garita, tenía todo el cuerpo bañado en sudor, las rodillas débiles le temblaban, una fuerza extraña de lo más hondo de su ser, quizás el subconsciente, le avisó que no debía salir, que algo muy terrible podría suceder.

Se armó de valor y abrió con delicada saña la vieja puerta de madera, dio unos cuatro pasos cautelosos, su apariencia era igual a la de aquellas niñas zombi, de pronto una desenfrenada persecución pasó por delante de ella. Una mujer ya madura era perseguida por unos diez  niños iracundos.

Apretó el revólver, y en el audífono que habían puesto en su oído se escuchó una leve voz.

-Debe salir del pueblo agente Magaña, no hay nada que podamos hacer por el momento, su misión ha terminado. -Dijo el comisario.

La cabeza le daba vueltas, no sabía si ir en ayuda de la pobre mujer o arrancar, como hubiese preferido hace dos minutos atrás.

Respiró profundo mirando el cielo anaranjado, la noche caería en cualquier momento.

¿Qué poder o fuerza maligna era culpable de tan macabros asesinatos? –pensó.

Sin más cavilar se acercó corriendo al lugar, la habían tomado y estirado por las cuatros extremidades, vio en los ojos de aquella mujer un último destello de vida, despavorida le suplicó con la mirada, al instante desapareció bajó el golpe fulminante y brutal en la quijada, deformándose de un soplo por el impacto. Luego de arrancar cada parte del cuerpo volvieron a reunirse en fila, la agente no fue capaz de soportarlo esta vez, sacó su revólver y apuntó con firmeza a un pequeño de no más de 7 años en la cabeza. Las manos le temblaban, los demás niños comenzaron a acercársele de a poco.

-¡Salga de ahí agente! ¡Es una orden! -Le gritó el comisario.

Hicieron un círculo a su alrededor, la oscuridad invadió el lugar.

La agente Magaña cerró los ojos y disparó en la cabeza pueril de aquel niño, salpicando todo de un carmesí infantil.

De pronto un rayo de luz incandescente iluminó el pueblo entero, de entre los cielos una especie de nave  multicolor lanzó una cadena de luces indescriptibles, envolvió y amarro a la agente que lentamente comenzó a ser abducida. Los niños comenzaron a arrodillarse ante la irradiación, daban alaridos y lanzaban sonidos guturales en un dialecto desconocido.

Los policías lanzaban estruendosos disparos en contra del ovni, pero ni uno parecía afectarle en lo más mínimo.

La agente desapareció entre las nubes, ni rastro de su existencia quedó en el pueblo.

Una vez desaparecido el platillo en la inmensidad, los niños cayeron al suelo de súbito como despertando de un sueño abrupto y aterrador. No había padres, ni abuelos ni tíos, ahora solo quedaban niños y adolescente huérfanos. Un pedazo de lata quedó incrustado en el lugar de la abducción, un escrito se encontraba grabado en el.

“La maldad ha sido exterminada por un mañana mejor.

Estos niños no recordarán nada de sus vidas pasadas, de ahora en adelante su misión es criarlos y llevarlos por las senda del bien, no queremos más adultos malvados criando niños buenos. Esperamos hayan aprendido la lección y no volver a vernos en mucho tiempo.”

Adiós queridos terrícolas.

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En segundo puesto, con 15 votos

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Relato nº5

HIJOS DEL SOL, de Elisabet Martínez

http://petalosdenoche.blogspot.com/

Con las manos temblorosas y el corazón en un puño, escribo mis últimas palabras desde este ático abuhardillado. Debo darme prisa, está anocheciendo y apenas puedo ver con claridad. Una vez que haya caído la noche, no me quedará más remedio que esperar aquí, en silencio, en absoluta oscuridad. De ningún modo encenderé la luz, eso me delataría, sería un suicidio.

Me llamo Marta y soy la única persona adulta que sigue con vida en este pueblo.

No recuerdo con exactitud en qué momento el mal se cernió en este lugar bajo la atenta mirada de Dios. Sólo sé que  todo comenzó en un extraño mes de diciembre, unos siete años atrás.

Los vecinos de  Loñana, un humilde pueblo que apenas llegaba a cincuenta habitantes, situado al norte de Galicia, comentábamos que  algo raro le estaba sucediendo al clima de nuestra región. Aquí, las ventiscas y las lluvias son muy habituales a lo largo del año. Era pues totalmente atípico, que en pleno mes de diciembre, a punto de celebrar las navidades, estuviéramos sufriendo temperaturas de hasta cuarenta y ocho grados y no hubiera caído ni una gota de agua en lo que llevábamos de mes. El médico del pueblo no daba abasto para atender a todos los vecinos que acudían a él deshidratados, con golpes de calor. Incluso algún que otro anciano falleció debido a las altas temperaturas.

Entre los enfermos, me hallaba yo, embarazada de cinco meses y con unas molestias terribles. Las fuertes patadas que sentía en el vientre, en ocasiones me cortaban la respiración. Pesadillas incesantes me despertaban de madrugada con sudores fríos y vómitos sangrientos. Lo más increíble era que todas las embarazadas del pueblo, siete en total, padecíamos los mismos síntomas.

El día de mi alumbramiento fue uno de los más desagradables de mi vida. Creí que moriría en el parto pues no recuerdo un dolor más inhumano, más aterrador. El bebé se abrió paso agarrándose a mis entrañas. Salió totalmente amoratado y con el rostro deformado por el  esfuerzo. No oí su llanto al nacer, eso me preocupó, pues temí por su vida. Ahora sé, que simplemente se hacía el dormido.

Pasadas unas horas, la enfermera me obligó a darle el pecho. Yo no quería cogerle en brazos, creía que era algún síntoma post parto, pues no reconocía a ese niño como mío y no quería hacer nada más que echarme a llorar. La enfermera lo colocó en mi regazo y le ayudo a encontrar el camino para calmar su sed. No hizo falta que se esforzara demasiado, pues el bebé, rápidamente se adueñó de mi pezón con furia. Succionaba fuertemente apretando los puños y mirándome directamente a los ojos. No pude hacer más que dejarme vencer por el dolor y el agotamiento. Me recosté en la almohada y las lágrimas empezaron a brotar de mis ojos. Al cabo de unos minutos me di cuenta de que el bebé respiraba de un modo fortísimo, como si se estuviera ahogando. Le agarré de la espalda y entonces fue cuando la vi: una pequeña mancha oscura a la altura del  omoplato.

Los demás niños fueron naciendo paulatinamente bajo un sol abrasador. El calor sofocante, junto con el horrible dolor y el  miedo, hizo que todas las madres creyéramos que íbamos a enloquecer.

Nada en Loñana volvió a ser como antes tras el nacimiento de esos niños marcados, y digo marcados, porque casualmente todos ellos tenían la misma mancha presidiendo su espalda. Mancha, que iba creciendo a medida que esos niños se iban haciendo mayores. De igual modo la respiración de todos ellos, aún estando tranquilos se tornaba  año tras año más grave y profunda. Como si odiaran todo lo que les rodeaba y tuvieran que contener su rabia forzosamente.

Don Fernando, el maestro del colegio, fue la primera víctima de la furia de los pequeños. La primera pieza de una cadena de muertes que se fueron sucediendo durante aquella fatídica tarde. Los gritos alertaron a Doña Amparo, la cocinera, que en aquel momento  se encontraba entre fogones preparando la comida. Al llegar al aula quedó atónita al descubrir al maestro en el suelo, rodeado de los siete pequeños. Don Fernando aún agonizaba atado de pies y manos, con el pecho abierto  y dos tizas incrustadas en sus ojos. Todos lo observaban sonrientes, con las manos en los bolsillos, satisfechos de su obra. Los demás niños de la clase lloraban incesantemente  y de un modo desconsolado tras la dantesca escena que acababan de presenciar.

Doña Amparo gritó con todas sus fuerzas  e intentó escapar hacia la puerta principal, pero uno de ellos la estaba esperando en la entrada, todos juntos la agarraron de las manos y la llevaron de nuevo a la cocina. Allí, derramaron la olla humeante encima de su anciano cuerpo y acercaron su rostro a los fogones hasta verla morir totalmente quemada.

Durante toda la tarde, esos monstruos, deambularon por el pueblo, con el único fin de acabar con todos nosotros. Nadie podía sospechar que unos críos inocentes se acercaban con dobles intenciones. Eran niños, sólo eran niños. Solían atacar en grupo, en la plaza, en las tiendas, en el bar, cualquier lugar habitado por adultos era bueno para realizar una masacre general. Más tarde irían a buscarnos uno por uno. Picaban a la puerta pidiendo ayuda, como si fueran ellos los que estaban en peligro. Al abrir la puerta uno de ellos hacía de anzuelo para que el adulto se confiara, luego entraban en tropel hacia dentro y ya no había escapatoria.

No hay palabras para describir lo que uno siente al oir los gritos de dolor de alguien a quien le están arrancando los órganos.  Cierro los ojos y aún puedo ver las imágenes sangrientas y aterradoras que presencié desde mi ventana. Siete niños, en la plaza del Ayuntamiento mirando fijamente al sol, como si estuvieran esperando su aprobación para acabar con todos nosotros. Pequeñas manos estrangulando, degollando y torturando a todos los vecinos desprevenidos. Charcos de sangre por todas partes, gritos huidizos y callados cuchillo en mano.

Mi marido y yo sabíamos que nuestro hijo era uno de ellos aunque él se negaba a creer que fuera cierto. No puedo plasmar en esta hoja de papel  el asco y la impotencia de saber que yo había traído al mundo a uno de esos seres. Intenté detener a mi marido, le supliqué que se quedara a mi lado pero me  fue imposible. Bajó corriendo  las escaleras  y se dirigió a nuestro hijo. Éste,  al verle, simplemente levantó la cabeza y asintió al astro rey. Desde arriba pude ver como entre todos lo reducían y mi hijo lo degollaba. La sangre salpicaba el cabello rubio del pequeño. Después de aquello, simplemente enloquecí, ya nada podía hacerme pensar que sobreviviría a esa pesadilla. Salí como pude por la ventana y salté torpemente de un tejado a otro esperando encontrar algún lugar dónde refugiarme y esperar a que no me encontraran. Fue entonces cuando encontré ésta buhardilla. La ventana estaba abierta, y rastros de sangre en el cristal advertían que los pequeños ya habían estado allí.

Una vez dentro comprobé que el matrimonio que allí vivía había sido torturado hasta la muerte. Se encontraban  boca arriba encima de la cama, uno junto al otro, con las cabezas cortadas. Me imaginaba las risas de esos niños, como si estuvieran haciendo una pequeña fechoría al intercambiar las cabezas de un cuerpo a otro, dejando así su obra completa, tratando de ridiculizarlos.

Hace horas que permanezco arrodillada en una esquina del ático. Con los ojos muy abiertos agudizo el oído para poder escuchar la hora de mi muerte. Ahora sólo el silencio planea sobre el pueblo, un silencio espeso e inquietante  Una falsa tregua que agradezco al mantener viva un mínimo resquicio de esperanza.

Aunque sé que nada puede cambiar las cosas, no puedo salvarme. La línea telefónica permanece cortada desde esta mañana y no hay cobertura en el teléfono móvil. El  calor derritió todas las instalaciones para hacer más fácil la abominable matanza.

Ahora sólo la noche observa la escena. Noche sin luna, como un manto negro que viste de luto a Loñana. Están tardando demasiado en llegar, es como si al ponerse el sol, perdieran su fuerza.

Ya es demasiado tarde para mí.

Oigo pequeños pasos subir las escaleras pesadamente, jadeos y risas retumban en el rellano. Ya están aquí. Salgo corriendo hacia la entrada y me siento en el suelo para impedir su acceso. Todos golpean la puerta a la vez  y, de repente, todo queda de nuevo en silencio. Tras  unos segundos eternos veo aparecer por el resquicio de  la puerta la hoja de un enorme cuchillo. Mis gritos no hacen más que avivar las risas de los pequeños, impacientes por matar.  De entre las carcajadas una dulce voz me suplica que abra la puerta. Es la voz de mi hijo,  el que horas antes había acabado con la vida de su padre ante mis ojos.

Temblorosa, me niego a abrirles la puerta y les suplico por mi vida. Ya no me quedan lágrimas, sólo una voz entrecortada que escupe palabras inconexas fruto del pánico y la desesperación.

Su impaciencia golpea fuertemente la madera resquebrajando la puerta  por ambos lados. Mi final está cada vez más cerca. No tengo apenas fuerzas para enfrentarme a ellos, y lo saben.

Ahora oigo su fuerte respiración en mi nuca. Los golpes se transforman  en patadas y finalmente logran entrar. Los pequeños me rodean, me agarran del pelo y me obligan a tumbarme en el suelo. Mi hijo se sienta ante mí, el uniforme desgarrado me permite ver su espalda,  ahora completamente oscura. La mancha ha crecido, igual que su maldad. Sus ojos han cambiado, ahora son totalmente negros, opacos, llenos de oscuridad. Su mirada está totalmente abrasada por el sol; aún así, puedo leer perfectamente lo que dicen sus ojos. Me da la mano para que me incorpore y sonriendo me abraza clavándome un puñal por la espalda. Abro los ojos y un escalofrío recorre mi cuerpo. Intento tapar la hemorragia pero, ahora ya todos me acuchillan  por todas partes. Me abandono al dolor, quiero dejar de sufrir de una vez. Mis ojos se apagan, todo se nubla a mi alrededor,  sólo un resquicio de luz entrando por la ventana me recuerda que volverá a amanecer, aunque no para mi, y estos diablos ciegos seguirán matando hasta que no quede nadie que pueda ofender a su Dios.

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Y en tercer puesto, con 11 votos

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Relato nº17

NIEBLA, de Igraine Cubillana

http://igrainecubillana.blogspot.com

Laura caminaba lentamente por las solitarias calles de piedra y  adoquines que lo volvía todo muerto a su vista… no entendía como había acabado allí, sola, pero sabía que su marido la estaría buscando y que de todos, aquel lugar, aquella calle, en aquel pueblo maldito, aquel, era sin duda el más inseguro… allí la encontrarían…

Apenas unos días antes las cosas eran tan distintas… Xavier, su marido, la había llevado allí para alejarla del ensordecedor mundo que la rodeaba y que la enloquecía hasta haber tenido unos pensamientos totalmente reprochables para una mujer embarazada. Sentía a su bebé es sus entrañas y en momentos de sosegada clarividencia no entendía lo que la llevaba a tener esos deseos irrefrenables de cortar sus muñecas, de acariciar su marfilina piel con el acero quirúrgico de un escarpelo, tan afilado como las mentiras que se cuentan para fingir que todo esta bien, que todo es correcto, acariciar sus venas con un instrumento que a veces mata, pero que a veces salva, uno como el que su marido utilizaba es sus operaciones a corazón abierto, sintiéndolo latir entre sus manos…

Laura había soñado muchas veces con aquella imagen, el brillo que corta, un destello tan afilado que solo acariciando su piel deja una finísima línea roja y lo tiñe todo de sangre, grita su cuerpo que aquello no esta bien y sin embargo su rostro sigue sereno, Xavier maneja el escarpelo con cuidado y esmero, con una sonrisa ladeada que tanto la exaspera, de cirujano experto y ella de tonta bella… pero lo mira y siente sus manos en su cuerpo, removiéndola por dentro, y con un leve gesto saca su corazón y ella ve como sostiene su palpitante corazón mientras ella comienza a darse cuenta de que sin núcleo no puede vivir… y grita, y grita y se despierta y Xavier la mira como si estuviera loca, y Laura lo mira como si aun tuviera su corazón entre sus manos…

Pero la muerte dulce siempre la anhelaba, siempre la buscaba y aunque ella se escondía tras el corazón de su bebé, la llamada era cada vez màs clara y las marcas de sus muñecas le picaban…

Las cosas en la cabaña eran lentas y lejanas y los gritos sonaban amortiguados, en la lejanía solo podía distinguir un susurro que la nombraba… Un día, dando un paseo, llego al río el agua tiznada de rojo y supo que se acabaron las palabras amortiguadas, su marido era así, si del norte llegaban gritos y tormentos, allá iba, justo en esa dirección. Xavier tan solo tardo unos segundos en agarrarla de la mano y decidir ir al pueblo.

Era un sitio solitario y ruinoso, casi fantasmagórico pero Xavier insistía, en que hacia apenas unos días, había estado en ese mismo lugar, y que era un pueblo lleno de vida, de gente, de alegría, de niños corriendo y gritando, de un mercado lleno de frutas de brillantes colores y mujeres riendo con el rostro iluminado… y ahora todo era obscuridad y silencios rotos, por pájaros negros, que sobrevolaban el pueblo. Laura se acomodó en su chal de gruesa lana y acarició su prominente barriga, aun no sabia que era y solo le quedaban 2 semanas para saber si seria Nadia o Alejandro…Miraba todo tras su ventanilla bien cerrada y con el seguro puesto. Miró a su marido y deseo no tener un héroe a su lado. Sin duda su experiencia como militar le había conferido ese halo de heroicidad, que a ella simplemente le parecía entupido, pero que, formaba parte de su personalidad que perdidamente la enamoró.

Atravesaban lentamente el pueblo, solo una calle principal y una decena de callejuelas estrechas y serpenteantes también desérticas, constituían aquel lugar. Cada vez, Laura se encontraba mas asustada y por eso dudó de lo que había visto, incluso al proferir un pequeño gemido, dudo en repetírselo a su marido, pero éste insistió en que le contara lo que había provocado su reacción…

-Una niña… he visto una niña en mitad de la callejuela, con el vestido blanco manchado de sangre… se ha desplomado…- dijo, pero su marido la miró y con semblante severo decidió creer en su esposa, a pesar de su propia duda.

Xavier giró el coche, solo tuvo que esquivar los que estaban aparcados y le dio más miedo pensar que la ausencia de gente se debiera a algo que ocurrió de noche, por eso todo estaba en su sitio. Los negocios bien cerrados, las farolas aun encendidas, y nada en las calles, temía que los infiernos se habían desatado en el interior de esas casas y quería mantener a Laura fuera de sus presagios. Cerca de la calle, donde su mujer había visto a aquella misteriosa niña, vio una ventana y en ella, unas cortinas blancas, traslucidas,  desgarradas por tres sitios y con sangre… como quiera que fuese, ya estaba ahí, debía saber que había pasado, pero en ese momento se odió a si mismo.¿ cómo podía ponerla en peligro?… era tan frágil, pero eso la hacía aun más bella para él, la hacía amarla hasta límites insospechados y se preguntó por qué ese deseo por proteger al más desvalido… tal vez era por el mismo motivo que sentía la necesidad de curar…

Llegó a al callejuela, no quiso meter el coche para no tener una salida difícil, abrió la ventana del techo del todo terreno y miró desde lo alto… allí estaba, era una niña de unos 8 años, con un vestido blanco con sangre en la falda y estaba desfallecida, casi muerta… miró a su alrededor… nada. Debía salvarla.

-Cierra todas las puertas y ante el más mínimo indicio de que algo vaya mal, sales pitando y no pares hasta la ciudad, ni si quiera pueblos cercanos, lo primero sois tu y el bebé.- Laura lo miro afirmando con la cabeza. Normalmente discutiría, pero esta vez tenía razón. Salió disparado hacia fuera, corriendo incluso, miró a todos lados y sin más la tomó en brazos y volvió al coche a toda prisa.

-¡¡¡Vamos arranca!!!- dijo mientras subía atrás de un salto, Laura condujo a toda velocidad – Vayámonos del pueblo, llamaremos a la policía desde las afueras- dijo y tras unos minutos, la pequeña despertó asustada. Xavier preguntó que le había ocurrido, ella comenzó a llorar y entre lágrimas relató los hechos de los últimos dos días…

-… el pueblo se llenó de una niebla extraña, todos dormían cuando llegó y se marchó por la mañana… o al menos eso contó el matrimonio que vivía al lado y que fueron los únicos supervivientes… los niños despertaron en mitad de la noche y sin más cogieron cuchillos, palos, hachas, sierras… y sin más mataron a sus padres… sin mas acabaron con todo el pueblo… nosotros estuvimos en casa de mi abuela y llegamos por la mañana… ya no había niebla… ni personas adultas… llegamos a casa extrañados por el silencio y el matrimonio salió de su escondite, se salvaron porque su hijo es minusválido y no puede moverse… al parecer con la niebla llegó algo maligno, algo que les rozó, algo que los volvió locos, pero no sé que fué…- y la niña se echó a llorar desconsoladamente, Laura encontró el desvío a un pueblo, la niña continuó- hace un rato nos encontraron escondidos y sin más los mataron a todos y… dios había tanta sangre…- la niña temblaba, pero ya estaba mas calmada. Llegaron al pueblo, encontraron una comisaría y entraron rápidamente. Xavier dejó a la niña, que había tomado en brazos, en un cómodo sofá y entró a hablar con los policías, estos comenzaron a correr de un sitio a otro y ha hacer llamadas para averiguar que había ocurrido. Laura llegó a la puerta aun con el chal en los hombros y las llaves del coche entre las manos. Miró dulcemente a la niña y la sonrió, pero ésta no la veía. Observó entonces algo en sus ojos que la dejó intranquila, tenía unos ojos extrañamente claros y su sonrisa, tenía una mueca que le confería un aspecto de muñeca de plástico… falsa, fingida y sin duda retorcida…

- Bonitos ojos…-dijo Laura, muy seria y dubitativa.

-Gracias- dijo girando sus ojos, mirándola directamente a los ojos, pero sin mover un ápice su cuerpo, aun con la sonrisa en los labios…

-¿De que color son?- dijo cada vez mas asustada.

-Grises…- susurro con tranquilidad, en apenas un segundo y aun con aquella malévola sonrisa.

-…como la niebla…- dijo lentamente

-no deberías decir esas cosas, Xavier ya piensa que eres una loca, si dices que yo provoqué eso lloraré y a ti te quitará ese niño y te meterá en un psiquiátrico.

-…estabas débil, casi muerta y ahora… mírate… noto tu poder…

-…es lo que tiene vivir de la violencia… toco a esos niños y es como una peste… se contagian entre ellos y terminan tan llenos de violencia que matan a quienes más quieren… ¿a quién quieren más los niños…? Es una pena que no pueda meterme bajo la piel de un adulto… son más fuertes e imaginativos… pero no pasa nada…- un grito y unas risas jubilosas sonaban en el parque de enfrente, los niños jugaban despreocupados a aquella hora de la tarde…Laura los veía desde la ventana… se acercó entonces a la niña… y de pronto esta deformó su rostro hasta convertirlo en una retorcida mueca más parecida a un maldito demonio del infierno… y cuando Laura gritó el sonido no llegó a ningún sitio.

Un fuerte disparo resonó en la habitación y vio un tiro certero en el ojo derecho de la niña. Laura cayó hacia atrás y vio como aun la niña volvía hacia ella su rostro y seguía con aquella sonrisa vacía.

Un escalofrío rozó su alma.

-Cariño… ¿estás bien?… al parecer había otro superviviente en el pueblo… el cura permanecía encerrado en la torre de la iglesia. Relató que aquella niña vino hace dos noches con un matrimonio contando una historia horrible de que algo llegó a su pueblo con una tupida niebla. Al parecer la dejaron con los hijos del matrimonio y estos se volvieron locos, cada vez que tocaban a un niño a este se le ponía los ojos grises y mataba a los adultos… a todos…

-¿Y los niños?…. ¿siguen en el pueblo?… no vimos a nadie….

-No… los encontraron muertos… el cura dice que les consumía algo por dentro, se volvían delgados y pálidos y terminaban como esqueletos con una funda de piel…

-… les consumía la violencia… ella vivía de eso… si no hubiéramos aparecido se habría muerto allí mismo…

-no lo creo, creo que estaba fingiendo… se aprovechó de nosotros para traerla a este sitio…

Ambos se abrazaron y juntos salieron al exterior, fuera aun había luz del sol y los niños se reían ajenos a todo aquello.

-Durmamos aquí… iré a aparcar bien el coche, dame las llaves.

-No las tengo… es curioso las tenía antes en la mano, se me habrán caído con el susto

-Iré a buscarlas…- Xavier corrió dentro y busco las llaves por el suelo, pero entonces vió las llaves asomar bajo la manta que le habían puesto a la niña. Las arrancó de su mano delgada y pequeña y miró extrañado las llaves, levantó la mirada y observó a su esposa.

Un balón llegó a sus pies y ella lo tomó en sus manos. Un niño pequeño de unos 5 años corrió hacia ella y tomó el balón de sus manos. Laura sonrió y el niño puso una mano sobre su prominente barriguita.

Xavier observó intranquilo la escena, algo dentro de él estalló y gritó el nombre de su esposa…

Pero ya era tarde… aquel niño lo miró al escucharlo y su mirada y su sonrisa ya eran de niebla…

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Nuestra felicitación a los ganadores y a todos los participantes en el concurso. Os agradecemos a todos vuestra colaboración y esperamos volver a disfrutar de vuestras letras en próximas convocatorias.

¡¡UN MILLÓN DE GRACIAS!!

A continuación, el resto de relatos que han participado con el nombre de sus autores.

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RELATOS PARTICIPANTES

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Relato nº1

LA CASA, por MªJosé

http://sherezade-mimundointerior.blogspot.com/

La casa, que ahora era un orfanato, estaba situada sobre una colina a las afueras de un pequeño pueblo al norte de Inglaterra. Perteneció a un barón que, a su muerte, la legó a la beneficencia.

Allí acogían a niños huérfanos, procurándoles comida y cobijo. En el pueblo tan sólo vivían un centenar de personas, todas adultas, ya que los jóvenes de la zona se marcharon a la ciudad en busca del trabajo que allí no tenían.

El orfanato tenía un gran salón de aspecto lóbrego, presidido por un enorme cuadro del barón. A los niños únicamente se les permitía la entrada en las horas de comida, el resto del tiempo lo pasaban, recibiendo clases y trabajando en el huerto que allí tenían.

Cierta noche, se desencadenó una tremenda tormenta y los niños asustados llamaron a la puerta de la directora que, junto con una docena de ayudantes, vivían allí.

-¿Qué hacéis aquí?-preguntó malhumorada.

-Tenemos miedo de la tormenta y además se ha ido la luz  -  respondieron los chiquillos asustados.

-¡Tonterías, iros a la cama ahora mismo o mañana os quedáis sin desayuno! – contestó mientras cerraba la puerta de golpe.

Los niños atemorizados, encendieron una vela y bajaron sigilosamente al gran salón para calentarse en la hermosa chimenea que allí había.

Al abrir las puertas del salón un aire gélido les erizó la piel, pero aún así penetraron en él.

Un ruido a sus espaldas les hizo girar las cabezas y contemplaron cómo el cuadro del barón cobraba vida.

Una fulminante mirada de fuego les dejó paralizados y sumidos en una especia de catarsis durante breves instantes.

Subieron las escaleras y volvieron a llamar a la puerta de la directora. En cuanto asomó el rostro, éste se contrajo por el terror. Allí estaban ellos, armados con afilados cuchillos y una mirada diabólica en los ojos.

La matanza fue brutal. En pocos minutos acabaron con las vidas de los adultos y salieron a la calle envueltos en sangre y dejando la casa llena de cadáveres desmembrados.

Caminaron hacia el pueblo todo lo rápido que pudieron y una vez llegaron a él, esperaron a que las luces de las casas se apagasen.

A los pocos minutos la cacería comenzó.

Pequeñas y ágiles sombras se desplazaban de un lado a otro, introduciéndose  cautelosamente por las ventanas y apuñalando brutalmente a cada adulto que encontraban.

El espectáculo era desolador….en pocos minutos el pueblo entero había sido asesinado salvajemente por las pequeñas criaturas.

Una vez cometidos los asesinatos y con las ropas empapadas en sangre, volvieron al orfanato para asearse y cambiarse de atuendo.

A la mañana siguiente y con mochilas a las espaldas, los muchachos esperaban el autocar que les llevaría al siguiente pueblo.

A lo lejos se divisaba la silueta del autobús y al abrir las puertas el conductor les preguntó:

-¿Sois de algún camping?

-Sí señor, contestó uno de los niños mostrando la más dulce de las sonrisas.

En cuanto el autocar emprendió la marcha, los niños se miraron entre sí, mientras comenzaban a afilar sus cuchillos…

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Relato nº2

PISTAS DE SANGRE EN NAMBIJA, por Nefês_metah

http://www.moradaparanormal.blogspot.com/

El caserío de Nambija pertenece a la provincia de Zamora Chinchipe, al sur de Ecuador.  Esta zona es considerada un yacimiento donde se asientan varias minas auríferas pero, a más de eso, resulta extraña la serie de acontecimientos anómalos que se dieron a principios de 1960 en este pequeño poblado.

La chiquillada, de un momento a otro, se vio alterada por unos incidentes que terminaron minando el corazón de los habitantes de este enclave.  Muertes violentas que, desde un principio, se atribuyeron a influencias malignas, pero el caso no iba a ser tan fácil de desvelar.

Cierta tarde del mes abril del año citado, Juan (de 9 años), uno de los niños del caserío, salió a jugar, como lo hacía todas las tardes.  Tomó su balón y, propinándole dóciles puntapiés, lo conducía sobre una cima o cerro pequeño, con el objeto de lanzarla para el otro lado y salir corriendo tras el balón.  Su madre le veía jugar desde la ventana de su pequeño “refugio” mal llamado casa.

Las horas pasaban y el niño no regresaba a su casa ¿Qué había ocurrido?  Era tarde, casi noche y Juan no daba rastros de vida por la zona.  Presurosa y asustada a la vez, Julia, su madre, salió a trompicones y se dirigió cerro arriba a la espera de encontrarlo aún en sus menesteres, pero no fue así.  Las sorpresas no se hicieron esperar: Juan no estaba en la planicie, pero si su balón.  Sucio y ennegrecido, yacía el balón sobre aquella planicie árida, pero Juan… ¿Dónde estaba?

Julia, desesperada por la situación se apresuró en llegar a su casa.  Debía telefonear a alguien para que le brinde ayuda en el rastreo; posiblemente alguna banda de delincuentes estaría afincada en la zona y secuestraron a Juan, se dijo para sus adentros.

Las llamadas iban destinadas a unas vecinas muy amigas suyas.  Otro sobresalto estaba a punto de presentarse.  Las vecinas también comentaban sobre la desaparición de los suyos.  Era de locos.  La situación se vio agravada en minutos.  ¿Dónde estaban los pequeños?

Julia, decidida a dar con su hijo, salió de su casa con rumbo desconocido.  No importaba lo que tuviera que caminar, lo importante en esos momentos era la salud e integridad de Juan, su único hijo.

Divorciada hace más de 4 años, estaba definitivamente fortalecida para que un evento así la doblegue.  Tomó unas fotografías de Juan y emprendió el camino hacia ningún sitio.

Tras caminar algunas cuadras, dio con un trabajador de las minas, el mismo que le dijo que no había visto a su hijo, pero que era consciente de que en el lugar ocurren “cosas raras”.

Julia, contrariada por el comentario e información de aquel sujeto le preguntó:

-¿Pero a qué cosas raras se refiere usted?

-Luces, algunos dicen que es el demonio, dijo el enjuto trabajador.

¿Luces?

-Señora, a su hijo se lo llevó el demonio, no hay duda.

Julia, no daba crédito a lo que escuchaba.  Pensaba que aquel trabajador estaba loco.  ¿A qué “luces” se refería?

En fin.  Ya eran las 9 pm y su hijo no aparecía; visitó varias casas, la de sus amigos y no tan amigos a la espera de encontrarlo pero… no ocurría eso.  Juan seguía sin aparecer.

En casa de Lupita, una muy buena amiga de la infancia, comentaban lo sucedido y estaban preparando ya un equipo de búsqueda con todos los vecinos.  Si eran secuestradores darían con ellos.

De pronto la noche es rasgada por unos gritos estremecedores.  Julia, junto con Lupita, su esposo y amigos en general, salen de la vieja casa y corren calle arriba a la espera de encontrar con la causa de aquel macabro alarido.  En efecto, el cuadro que se presentó les heló la sangre:

Era Juan, estaba con un cuchillo y había degollado a un hombre.  “No es posible” se dijo Julia; ¿Qué has hecho Juan?  Casualmente aquel hombre era el mismo que le había dado la información sobre las “luces” hace poco tiempo atrás.  ¿Qué era todo aquello?

Julia, sin miramientos, emprende una frenética carrera al encuentro de su hijo.  Solo quería tomarlo entre sus brazos fuertemente.  La angustiosa búsqueda llegó a su fin pero, nuevos acontecimientos se hicieron presentes.  Había una muerte de por medio.  ¿Qué llevó a Juan a cometer algo así?

Atropelladamente y trastrabillando, Julia, llega junto a su hijo.  Está bañado de sangre y aún sosteniendo el cuchillo.

-¡Hijo!, ¿qué te ocurrió? ¿Por qué has hecho esto?

Juan, con la mirada perdida, solo observaba una parte del firmamento.

-Ellos me dijeron que lo haga, respondió al fin.

-¿Quiénes dijeron que lo hagas, quienes?

No hubo más respuestas.

Pero el asunto no llegaría hasta ahí.  Los alaridos de dolor de la gente de los alrededores alertaron al grupo.  Al parecer hay más casos como ese.

Julia, tomando a su hijo en sus brazos, corre hacia el grupo y, fugazmente, se desplazan hacia donde escuchan aquellos quejidos de dolor.

Al llegar calles más arriba se dan cuenta que otro niño del caserío, esta vez Edwin, de doce años,  había asesinado a otro morador del sector.  Una gran roca se podía observar entre sus dedos, la misma que estaba pintada con la sangre de aquel desafortunado.  Edwin permanecía ensimismado y con la vista levantada hacia las nubes.  Los familiares de la víctima empezaron a sacudir al jovenzuelo con la intención de que responda por lo que acababa de cometer.  Era inútil, Edwin no se movía.

Los segundos eran eternos y las dudas y el dolor atenazaban los menguados corazones de las familias.  Eso era demasiado para ellos, dos asesinatos en una noche, precedentes de otros más, los mismos que fueron dándose a conocer conforme pasaban los minutos.

En el trance que les tenía en vilo, cierta mujer logró decir algo que a todos impresionó:

-¡Miren eso!, son “luces”, miren…

Efectivamente.  Unas intrigantes y misteriosas “luces” habían salido de las oquedades de las minas.  Eran brillantes y se desplazaban rápidamente.  En un momento dado los niños del poblado empezaron a correr en estampida hacia un pequeño cerro cercano.  Subían sigilosamente, sorteando la maleza, hasta la cúspide y de ahí, dirigieron su mirada hacia aquellas “luces”, que podrían medir entre 30 y 40 centímetros.  Aquel fenómeno luminoso terminó formando un círculo de considerables dimensiones y, girando velozmente, se perdió entre las nubes.

A continuación, los niños, absortos por su ubicación, empezaron a bajar presurosos.  Un repentino miedo les embargó.  Un miedo inusual, a decir verdad, aquel temor se había instalado en sus corazones justo al momento de desaparecer esas “luces”.

Julia y el resto de vecinos, ante lo que se les presentó, no supieron hacer otra cosa que abrazar a sus hijos y permanecer, sobrecogidos, oteando el firmamento, en busca de aquellas “luces” que provocaron, claro está, toda esa sangrienta matanza.  Muertes que quedaron encerradas en el baúl del misterio a la espera de una solución.

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Relato nº3

EL MEJOR DISFRAZ, por Luiselis Mavarez

Un hombre de 39, una joven de 21 y un viejo de 65, todos demacrados y mutilados, esto solo era obra de un sádico, un enfermo mental. “Genial”  - me decía a mí misma.

-         ¿Mamá, donde esta mi disfraz para mañana? -  dijo mi hija de seis años.

-         No tengo tiempo Mandy, tengo mucho trabajo que hacer… hazla tu.

-         Si… mamá ¿Pero me prometes jugar luego?

-         Si, si cariño.

Era cierto solo vivía para mi trabajo. Yo era unas de las encargadas de la morgue de New York, solo sabía que esto no era fácil, había un asesino suelto y por lo visto en esta carnicería humana eran profesionales.

Un días antes del día de brujas, estaba a solo dos calles de mi casa con Mandy en ella, todo estaba tan oscuro tan aterrador, solo quería llegar a casa y descansar. A solo una calle escuche unos pasos y empecé a correr, entonces algo cubrió mi rostro, era una bolsa que me asfixiaba al igual que unos delgados brazos. No eran tan fuertes así que me caí sobre ellos, al quitarme la bolsa solo vi a 3 figuras pequeñas, todas con mascaras del día de brujas que empezaron a correr directo a mi casa a la vista. “Mandy” fue todo lo que pensé, dios solo sabe lo que le podrían hacerle a mi pequeña.

Cuando llegue, antes de abrir la puerta sentí algo detrás de mí, al voltear solo vi un martillo y luego oscuridad. Abrí los ojos y me encontré atada y con la boca cubierta en un sótano poco iluminado solo podía ver a un grupo de niños en una pequeña mesa para tomar el té.

-         ¿Quieres más té papi? – Dijo una niñita de ocho dirigiendo una taza al cadáver de un hombre cuyo rostro fue removido dejando expuesta la carne.

-         ¡Ya despertó! – Dijo esta vez un niño de cinco con la ropa ensangrentada.

-         ¿Dónde está Mandy…? – Grite mientras sentía un pinchazo en mi estomago y un chorro de sangre salía de mi garganta.

-         Aquí mami, solo estoy jugando… – Dijo Mandy sosteniendo un destornillador ensangrentado, no podía hablar.

-         ¡No es justo Mandy tu mama es más bonita que mi papá! -  dijo la niña colocándose el posible rostro del hombre aun goteando sangre como una máscara.

-         ¡Mandy, apúrate necesitamos esa mascara para pedir golosinas mañana! -  Dijo otro niño colocándose el rostro (esta vez no tan fresco) de una chica de 21 años.

-         Ya que nadie nos ayuda… – Dijo otra niña de doce con el rostro arrugado y seco de una anciana en sus manos.

-         ¿Por… que? – Pregunte mientras las lágrimas y la sangre caían.

-         Mami no quería dejar su trabajo y Mandy quería jugar… gracias mami fue divertido jugar juntas… ¡Oh! Por cierto gracias… por mi nueva mascara- Dijo mientras unas macabras carcajadas salían de su boca, los demás la acompañaron mientras sostenían los rostros de sus victimas

Lo último que sentí fue unos dedos sacando mis ojos, después un cuchillo en mi garganta, luego la mano de mi hija con el destornillador en mi cráneo y finalmente la oscuridad.

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Relato nº4

LOS NIÑOS ASESINOS, por Pepi Nubeazul

http://maryestrellas-pepi.blogspot.com/

Lentamente comenzó a empujar la tapa de madera hacia arriba, después de estar dos días allí escondida, su cuerpo está entumecido, el ruido de las hojas secas al deslizarse, le suena atronador. Su corazón palpita tan fuerte, que teme que su ruido la delate.  Cuando ya puede mirar, el olor nauseabundo que ha soportado todo el día, ahora le llega más fuerte, mira hacia la derecha, allí cerca de donde ella se oculta hay un cadáver, a la luz de la luna ve que ya se está descomponiendo, el olor se hace insoportable. Poco a poco sale de su escondite, se tiene que arrastrar, primero porque a ras del suelo es más difícil que la descubran, y segundo porque sus piernas apenas le  responden.

Está en medio de un descampado, sabe que no es seguro, además hay luna, pero durante todo el día escuchó los gritos y algarabías  de los niños, ahora deben de estar durmiendo, si logra llegar al río, entonces estará segura, pero tiene que llegar antes de que amanezca. Les escuchó hablar de que en el pueblo ya no quedaban adultos vivos, que lo mejor era ir a buscar otro lugar para empezar una nueva matanza.  Sabe que la nombran con frecuencia, ninguno recuerda haber matado a la maestra, pero entre tantos muertos, ni ellos mismos están seguros de nada. Se sigue arrastrando, un crujir de ramas secas la deja paralizada, se vuelve despacio, y ve a una enorme rata que mordisquea un cadáver. Quiere respirar hondo, pero el olor es cada vez más fuerte, todo está sembrado de muertos, ya descompuestos.

Aquella mañana  fue normal,  hasta que se produjo aquel destello de luz que la dejó ciega por unos instantes mientras iba al colegio.  Todos en el pueblo lo vieron y lo comentaron. Pensaron en un relámpago, pero el cielo estaba completamente azul.  Después al comenzar la clase se olvidó de todo, hasta que escuchó los gritos en la calle. Recordó cómo se asomó a la ventana, y vio a uno de los gemelos Ferguson (que precisamente hacía dos días que faltaban a clase por culpa del sarampión) disparar varias veces a su madre con un viejo rifle, ésta cayó al suelo con una cara de horror que no olvidaría nunca, al momento su hermano gemelo, la remataba golpeándole la cabeza con un palo de béisbol, todo ocurrió tan rápido, que cuando se quiso dar cuenta sus alumnos abandonaban la clase dando gritos como locos.

Ella se mantuvo como petrificada  tras el cristal, desde allí vio, como sus alumnos atacaban con piedras o palos a todos los adultos que se acercaban a prestar ayuda. Su amigo y compañero de clase salió a la calle gritando:

-¿Pero os habéis vuelto locos? –

No pudo decir nada más, los niños se volvieron hacía él y gritaron:

-A por él, vamos a destrozarlo-

Los niños, sus propios alumnos, pequeños de entre ocho y diez años, se abalanzaron sobre el profesor y empezaron a golpearlo con tal saña que ella se tuvo que retirar de la ventana. Por un momento no supo que hacer, entonces fue a la parte de atrás de la escuela, la vieja puerta trasera se encontraba entreabierta, se asomó y no vio a nadie, la escuela se encontraba al final del pueblo. Entonces empezó a correr sin parar, hasta que llegó a los viejos álamos, se ocultó detrás de ellos y  comprobó que nadie la había seguido. Continuó corriendo y atravesó el campo de maíz de la señora Nichols, se acordó de ella y se acercó a su casa para avisarle de lo que ocurría, tocó varias veces,  pero no estaba. La puerta como siempre, se podía abrir, entró hasta la cocina,  sobre la mesa había un  pastel, aún caliente, un plato con frutas y una jarra de agua. Sin pensarlo mucho, cogió un paño de cocina, puso la fruta y el bizcocho y lo ató. También se llevó la jarra de agua, gracias a eso pudo resistir en su escondrijo. Cuando salió del campo de maíz, empezaba el descampado antes de llegar al río. Mientras huía se acordó de cuando la señora Nichols le enseñó el lugar  donde su marido guardaba el whisky que él mismo destilaba cuando la ley seca.  Se acercó y moviendo la hojarasca lo descubrió, levantó muy poco la tapa y se deslizó dentro, soltó  la comida y con la mano por fuera,  procuró tirar hojas  sobre la tapa. Allí permaneció sin moverse, al rato escuchó como los gritos se sentían más cerca, así como la risa endiablada de los niños. Por la tarde reconoció la voz de la señora Nichols pidiendo auxilio, también sintió como la mataban a golpes. En total oscuridad y muerta de miedo permaneció dos días.

No sabía con certeza lo que pasó, pero tuvo que ver con aquella luz cegadora, los niños fueron poseídos de una  fuerza diabólica que los convirtió en asesinos.

Ahora ella intentaba escapar de esos niños, si llegaba al río estaba salvada, bajo unos arbustos conservaba la vieja barca de su padre, Continuó arrastrándose, el olor a podrido se estaba quedando atrás. De pronto se dio cuenta del reflejo de la  luna en el agua, ya estaba muy cerca, de desvió un poco, siempre a rastras, por fin llegó a la barca, sin quitar las ramas la empujó hacia el río. La encontró más pesada que otras veces, pero ella estaba muy débil.   Cuando sintió el agua bajo sus pies, se introdujo en la barca al tiempo que le quitaba las ramas.

Lo último que vieron sus ojos fue a los gemelos Ferguson, cada uno con un hacha dejándola caer con fuerza sobre su cabeza.

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Relato nº6

CUANDO ESCASEAN LAS ALMAS, por Six

Tras un año de rumores y nervios, finalmente y cuando menos lo esperábamos, llego el momento de los recortes. Nunca pensé que la situación económica pudiese trascender al negocio de las almas, pero como todo, ellas también tienen un precio.

Desde mi puesto de adjunto a dirección, mes a mes, cuando hacía inventario, veía como la curva de salidas mantenía su ritmo, o incluso crecía, y la de devoluciones bajaba, primero lentamente y al final en picado. Hasta entonces a diario, y con toda la buena fe, entregábamos millones de almas recién revisadas y puestas a punto, a pequeños retoños que la recibían inmaculada para disfrutarla, con el compromiso implícito de devolverla años después, cuando el cuerpo dijera basta. Si bien es cierto que el estado en el que las devolvía variaba mucho de un caso a otro y, en general, dejaba mucho que desear, la cosa es que, prácticamente en su totalidad, volvían. Ahora la cosa era bien distinta y el porcentaje de cuerpos sin alma que se registraba cada día crecía alarmantemente, tanto que, llego un punto en el que la dirección comenzó a buscar medidas para evitar la bancarrota.

Al principio les pareció que con una buena campaña de marketing la tendencia podría invertirse. Tiraron de los mejores profesionales para tratar de concienciar a la población, una versión etérea del “Reduce, Reuse, Recycle” tan en boga en estos tiempos. Pero de nada valió. Leviatán se las llevaba de calle; era un verdadero saldo. Bastaba un empleo en precario o la promesa de pago de un semestre de recibos para llevarse el espíritu de los más débiles, o añadir una buena bajada de la cuota de la hipoteca y salvarse del ERE para captar a los que se aferraban a su espectro.

El fracaso fue absoluto. El departamento de recepciones constataba que el porcentaje de cuerpos que llegaban a los que le faltaba el alma seguía creciendo de manera inexorable y las existencias bajaban a límites tan preocupantes como históricos.

Finalmente la mano dura se impuso, pero no de manera generalizada. Tratando de actuar en justicia, se decidió establecer zonas críticas, entendiendo como tales, tras un costoso estudio de más de 1.000 folios, aquellas en las que el factor de retorno estaba por debajo del 37,8%. Tras introducir los datos en el ordenador, tres luces se encendieron en el mapa, pero, dada lo novedoso de la iniciativa que se pretendía llevar a cabo y lo crítico de su repercusión y consecuencias, la alta dirección se decantó por implantar un piloto en una de ellas y, en función de los resultados del mismo, resolver que hacer con las otras dos que ya brillaban en el planisferio y las que, muy previsiblemente, siguieran encendiéndose.

Eso nos lleva hasta Montrove, un pequeño pueblo en el ayuntamiento de Oleiros, en la provincia de La Coruña, en el húmedo, verde y venteado noroeste de la península Ibérica. Las instrucciones eran claras: por cada alma que se le entregase a un habitante de dicho lugar, habría que asegurar el retorno de otra. Un ojo por ojo, diente por diente llevado al alma por alma. Meses de deliberación y arduas jornadas con expertos en BPR culminaron con el último grito en procesos de gestión de almas.

La cosa era sencilla, la llegada al mundo de un nuevo ser supondría para sus padres un crucial dilema, ya que ellos mismos tendrían que proporcionar un cuerpo con alma si querían que su hijo, además de 5 dedos en cada mano estuviese dotado de un corazón con alma. De otra manera tendrían la certeza de procrear un desalmando, condenado a serlo a perpetuidad. Además el titular de dicho cuerpo tendría que haber firmado voluntariamente un consentimiento explícito para someterse al canje de manera totalmente desinteresada, ya que no cabía ofrecer contrapartida alguna.

Transcurridos dos meses tras la implantación se constató que, además de reducirse la natalidad en un 25%, seguramente esperando la llegada de épocas mejores, a la hora de la verdad, pocos estaban dispuestos a semejante sacrificio, incluso por un nieto, hermano, hijo. Realmente, nadie podía censurar el hacer uso del natural y animal apego a la vida inherente a todo ser humano.

Con todo, la dirección de Animas S.A, estaba encantada con los resultados, Los números hablaban por si solos. Seis meses después, una fría mañana de lunes, J.F, el project manager de la consultora encargada del estudio, exponía ante el consejo los resultados. Con la resolución que da la confianza de tener un buen PowerPoint en la manga, extendió los brazos para acoplar el USB de su mini portátil de última generación al proyector, dejando a la vista de los presentes unos delicados puños blancos en los que lucía unos magníficos gemelos de platino. Comenzó la proyección y tras los prolegómenos de rigor llegó satisfecho a las cifras expuestas en vistosos diagramas de barras y quesitos con sectores multicolor. Los datos simples:

La demanda había bajado un 27% lo que suponía idéntico porcentaje en la caída de las salidas, de las cuales se constataba un 35% de entregas con retorno pactado (un 20% porque uno de los progenitores cedía su alma a su vástago y un 15% adicional protagonizado por un abuelo o cualquier otro familiar o allegado altruista), y el 65% restante de los casos los neonatos eran, simplemente, unos desalmados.

Ese mismo lunes, y sin más consideraciones, el consejo decidió expandir gradualmente y en secreto la implantación del procedimiento, que para entonces se conocía como RENA-CER (Reducción de Entrega de Nuevas Almas – Criar Exige Reponer), en el resto de los puntos críticos.

Pocos años después, cuando la crisis y RENA-CER no solo estaban superados sino también olvidados, un extraño e inexplicable fenómeno comenzó a darse en Montrove, un pequeño pueblo sin mayor significación hasta entonces, los niños de primaria mostraban una total falta de escrúpulos en su proceder, lo que les llevaba a utilizar una violencia sin precedentes que llegaba casi siempre al uso de la violencia extrema para obtener sus objetivos. Los casos en los que se cobraban la vida de sus mayores argumentando como móvil no hacer los deberes, acostarse una hora más tarde, ver un programa de TV, utilizar un teléfono móvil, ocupar un asiento, vestir la última moda o jugar con la consola en el momento que considerasen oportuno.

Mientras los más ilustres psicólogos elaboraban rápidamente una teoría basada en la falta de dedicación de los padres, la presión social y la incapacidad de los hijos para interiorizar valores, los adultos morían a manos de unos niños que, al amparo la ley del menor, pronto disfrutaban de la libertad que les permitía alargar su rastro de sangre. Solo J.F. y alguno de los miembros del Consejo que conocieron los términos últimos de RENA-CER encontraban explicación a aquel fenómeno, para entonces ya imparable.

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Relato nº7

LA MUERTE ASIGNADA, por Desdêmona

El día asignado para su muerte, Don Eulogio salió de su casa como siempre, acompañando sus pasos con un trozo de tronco que hacía de bastón y la bolsa de arpillera pendiendo de su hombro, de su  rostro emanaba una sonrisa, estaba exultante, ese día estaba feliz e iría a la plaza luego de su recorrida para ver jugar a los niños.

Vivía en un rancho de chapas, derruido y húmedo, acompañado de todo tipo de roedores, cucarachas y arañas. El aspecto lúgubre de su vivienda dio lugar a la fama del viejo de la bolsa, las madres amenazan a sus hijos con llamarlo para que se lleve a los niños cuando no obedecían.

Decían que el viejo utilizaba el tronco para golpearlos hasta la inconsciencia luego los metía en la bolsa para trasladarlo a su casa, lugar donde disfrutaba el banquete con sus cohabitantes. Pero todo era producto de la imaginación de los padres para asustar a los niños, el pobre y solitario viejo adoraba a los niños, verlos jugar en la plaza era lo único que daba sentido a su indigente vida. Por eso no podía entender que los niños huyeran aterrorizados cuando lo veían, siempre llevaba caramelos para repartirles y lo rechazaban, esto ponía muy triste al pobre anciano.

Un grupo de niños, ya cansados de tener miedo al viejo, planificaron matarlo como tantas veces vieron en las películas, por eso cada uno contribuiría con los elementos necesarios para llevar a cabo el asesinato, necesitaban entre otras cosas: fósforos, una soga, alcohol de quemar, una botella de vino (el anciano era un pobre alcohólico), pastillas para dormir, piedras y palos.

El día anterior Luisito de 10 años, invadido por el pánico, logro animarse a encarar al viejo e invitarlo: Don Eulogio –balbuceo- mis amigos y yo lo invitamos a que mañana venga a vernos jugar a la pelota en la canchita, tenemos una sorpresita para Ud.

A lo cual el pobre viejo pleno de alegría respondió: Si pequeño ¡me encanta la idea! – no imaginaba que ese sería el último día de su precaria existencia- allí espérenme mañana.

Los niños organizaron todo: colocaron las pastillas para dormir que Juancito robo a su madre dentro de la botella de vino que Sergio trajo de su casa, y se dispusieron a jugar para evitar los nervios mientras esperaban al viejo.

Al verlo aparecer todos corrieron a su encuentro como si la presencia del hombre los alegrara, gritando: ¡Don Eulogio! ¡Don  Eulogio! Lo estábamos esperando.

Lo tomaron de la mano y lo ubicaron en un banco, luego le entregaron como regalo la botella de vino, diciéndole: disfrútela, mientras nosotros jugamos.

Ahora sólo restaba esperar que el viejo se desmayara, eso llevo un tiempo, luego de casi una hora vieron caer al suelo el cuerpo alcoholizado del viejo emitiendo unas palabras indescifrable para los niños. Aún con mucho miedo se acercaron al cuerpo lo maniataron, y comenzaron a golpearlo con los palos, mientras decían: ¡Esto viejo, es por todos los niños que tú te comiste! – ¡Ahora ya no molestaras a más niños!

Después de mucho golpearlo, vieron aparecer sangre por sus narinas y una densa espuma rosada por su boca, decidieron que ya era suficiente y estaban asustados. A pesar del miedo, rociaron el cuerpo con el alcohol y le prendieron fuego, luego se dieron a la fuga.

Cada uno regreso a su casa embargado en una extrema ansiedad y llorando, sus madres no entendían  lo que estaba sucediendo, se encerraron en sus cuartos y veían desde la ventana la humareda. Nadie se sorprendió por la fogata, en ese descampado que los niños utilizaban para jugar siempre sucedía, como esta vez era más intenso llamaron a los bomberos para apagarlo. Al apagar el fuego se descubrió el cuerpo incinerado del viejo, estaba irreconocible, presumieron que el hombre borracho se cayó sobre las llamas de la fogata  y así murió.

Nadie jamás supo quién o quienes lo asesinaron al viejo, nunca más se lo vio deambular por las calles de ese pueblo, y pronto se olvidaron de su ausencia. Pero Don Eulogio estaba más vivo que nunca en la mente de cada uno de ellos, y atormentó a sus asesinos hasta el fin de sus días.

Cuentan que en ese lugar cada tanto aparece un niño muerto por quemaduras o incinerado, en el mismo descampado donde mataron a Don Eulogio, generalmente los hijos de los que fueron sus asesinos, y ellos reciben la visita del viejo que feliz y exultante les dice: Esta es mi venganza.

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Relato nº 8

UN PUEBLO COSTERO, por Ana Rivas

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Un pueblo costero, de postal, vamos, con sus barquitas, y su sol brillante. Un azul en el cielo, y turquesa en el mar. Un pueblo pequeño de sólo 100 habitantes, el paraíso soñado para viajantes y parejas, que lo elegían para pasar fines de semana en el pequeño motel. Las típicas tiendas de souvenirs  llenaban el paseo marítimo, y todo rezumaba paz y tranquilidad.
Un sábado, Raquel y Luis decidieron ir a pasar el fin de semana, unos días románticos donde los sueños se hacen realidad. Sólo el sol, la playa y respirar hondo mientras se oye el graznido de las gaviotas.
Llegaron muy pronto, y les extrañó que las calles estuvieran prácticamente desiertas, sólo un par de chavales jugaban junto a las olas.
Luis se acercó a ellos, y preguntó por el motel, y ellos les dijeron donde estaba. Cuando se marchaban, ambos se miraron y sonrieron.
-Debemos avisar a Julio, dijo el mayor, y echaron a correr hacia el interior del pueblo.
Luis y Raquel llegaron al motel y todo estaba vacío. Llamaron en voz alta.
¿Hay alguien aquí?
No obtuvieron respuesta, y esperaron un rato. Luis miraba por todos lados, y nadie venía.
De repente oyeron una voz que les sobresaltó.
-¿Desean habitación?
Raquel, dio un respingo y al volverse vieron a un joven de unos 16 años, rubio, y alto.
Sí queremos una habitación con vistas al puerto si puede ser.
-Como no, síganme.
¿Estás tú sólo?
-Mis padres han salido a hacer unos recados. Vendrán enseguida, pero yo les atenderé.
Les llevó a la habitación y les dejó allí, diciéndoles… -El baño está al lado del ventanal. Cuando deseen pueden bajar. También tenemos restaurante.
Gracias, contestó Luis.
Julio se marchó y echó la llave. Al oír el ruido del cerrojo, Raquel se acercó a la puerta.
-Luis nos han encerrado.
-¿Pero qué dices? Obsesiones tuyas,..
Pero al acercarse vio que no podía abrir, dio golpes en la puerta y llamó sin éxito, pero nadie respondía.
Se asomaron por la ventana pensando bajar pero estaban en un cuarto piso, y al mirar vieron a unos 12 niños, de diferentes edades, mirando haciendo arriba con una sonrisa diabólica en la cara.
Aquí pasa algo, esto no es normal…
Pero no había forma de salir, y pasaron las horas y no sabían nada.
Cuando ya se había hecho de noche, se oyó el cerrojo. Era Julio.
- Hola, estaréis hambrientos, la cena está preparada.
¿Que pasa aquí? dijo Luis, Exijo hablar con un adulto.
Aquí no hay adultos, y vosotros no vais a hablar con nadie. Y en ese momento sacó un cuchillo del bolsillo.
Vamos, no entorpezcáis más y bajad, es lo mejor.
Bajaron delante de él, y al llegar al salón estaban allí todos los niños mirándolos fijamente.
¿Que pasa aquí? ¿Qué es esto?
Pues no pasa nada más que vosotros sois la cena… dijo Julio, y en ese momento todos se abalanzaron sobre ellos con caras descompuestas. No valieron de nada los gritos de Raquel, ni los puñetazos de Luis. En menos de dos minutos estaban con un charco de sangre a su alrededor, llenos de mordiscos y puñaladas.
Julio les dijo a todos.
Bueno, chicos ya podéis sentaos, la cena está lista…

En el cementerio del pueblo había tumbas nuevas. No tenían lápida, pero todas y cada una de ellas estaban llenas de los cuerpos de todos los adultos del pueblo. Y de algún que otro visitante…

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Relato nº9

ANTES DE MORIR, por Kore

Sabía lo que había pasado, pero desde niña siempre se habían oído millones de historias, algunas de ellas increíbles, pero en casa siempre se había evitado el tema, hacía tiempo que ni siquiera se nombraba y ya prácticamente estaba olvidado por todo el mundo.

Ella era demasiado pequeña para recordar lo sucedido, vagas imágenes, recuerdos confusos y la realidad trastocada por aquellas historias.

Ahora era mayor, muy mayor y necesitaba saber que fue lo que ocurrió en realidad, no quería morir sin saberlo, no sabía porque pero necesitaba saberlo.

Sabía por dónde empezar, aunque no sabía si sería una fuente muy fiable pero por algún sitio tenía que hacerlo. El día era gris y amenazaba lluvia, corría una suave brisa, siempre le había gustado el otoño, era el momento ideal para empezar a investigar.

Corrió, dentro de sus posibilidades, a la biblioteca, ya empezaba a gotear y no quería empaparse. Fue a la sección correspondiente y pronto encontró lo que buscaba, la prensa de entonces, comenzó a leer y no daba crédito:

La policía nacional ha hallado decenas de cadáveres en el pueblo de Ailanes, Burgos.

Nadie sabe qué ha ocurrido.

Una patrulla que pasaba por la zona encontró los cadáveres, según fuentes policiales aún están investigando pero parece ser que solo han fallecido los adultos.

Leyó un poco más del artículo pero no había nada interesante. Cogió el periódico de la semana siguiente.

Había otro artículo:

La semana pasada la policía nacional encontró en el pueblo de Ailanes, Burgos, decenas de cadáveres adultos, no había ningún menor, tras la rueda de prensa que dio el presidente del país se ha especulado mucho sobre lo sucedido.

Muchas han sido las hipótesis sobre el caso y hasta ahora nadie ha sabido que ocurrió realmente, pero las últimas investigaciones indican que fueron los niños los que asesinaron a sus mayores. Nadie sabe que pudo ocurrir, el país está conmocionado.

Cogió el periódico de una semana después:

Hace 15 días el país se vio conmocionado por la noticia de los asesinatos de todos los adultos del pueblo de Ailanes, Burgos. Únicamente los menores sobrevivieron a la matanza.

Tras muchas investigaciones e interrogatorios ha quedado claro que fueron los menores quienes perpetraron los asesinatos.

Fuentes policiales indican que durante los interrogatorios ninguno de los menores recordaba lo sucedido, tan solo una niña de dos años aclaró algo la situación.

Por motivos de seguridad han omitido su nombre.

Según la versión de la pequeña todo empezó en una fiesta de cumpleaños, “los niños se pusieron como locos y empezaron a matar a los mayores” decía la niña entre sollozos.

El artículo decía poco más. Siguió buscando en periódicos posteriores y encontró algo más.

Resuelto el caso del pueblo de Ailanes, Burgos

Hace dos meses una patrulla de la policía nacional encontró en el pueblo de Ailanes, Burgos

Decenas de cadáveres, todos ellos de adultos, según fuentes policiales fueron los menores quienes cometieron la atrocidad.

Según parece todo comenzó en la celebración del cumpleaños de uno de los niños

Parece ser que cocinaron con un hongo alucinógeno por error y esto hizo que los niños cometieran la masacre.

Los niños de momento se quedarán en una casa de acogida hasta que la justicia decida qué hacer.

Ahora recordaba todo, ella era la niña que había dado la información a la policía.

Ella no había acudido al cumpleaños por estar enferma y por eso se libró de la intoxicación.

Por fin sus lagunas se desvanecieron y ya quedaba tranquila.

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Relato nº10

DULCE TERROR, por Francisco Rapalo

31 de Octubre, Greenfield. Halloween.

La noche de ritual comenzó en la Avenida Hills, con luces mortecinas y ornamentación típica del festivo. Los disfraces deambulaban sigilosos por las calles, y los jardines decorados recibían con la alegría del día a los niños en busca de caramelos.

Esa noche, Tommy, obtuvo el permiso de sus padres, y pudo salir solo a recorrer el barrio. Bordeó la periferia y casi en la medianoche se dispuso en la esquina más transitada del pueblo.

Su atención se volcó sobre una casa antigua, o más bien añeja, que exponía en su fachada adornos de fantasmas y luces que ambientaban el lugar. En la cúspide de la entrada había una calabaza desbordando golosinas tentadoras. Pero no había nadie, solo pequeñas rendijas que se asomaban desde las ventanas, y unos ojos insidiosos que vigilaban la noche.

Tommy, engatusado por la oferta seductora de dulces se adentró en el jardín y a pasos ligeros y ágiles tomó un puñado. Antes de volver, sintió en sus espaldas una respiración fuerte y profunda, acompañada de pasos que crujían en la madera vieja. -¿Tomaste un dulce?-  preguntó una voz crispada y ronca, que erizó los pelos de Tommy, quien sin dejar de darle la espalda respondió: -Sí. Feliz Halloween señor.- y se fue.

Las horas siguientes pasaron entre películas de terror y dulces, entre gritos y risas. Sin la más mínima advertencia, devoró el montón de golosinas recolectadas. La brisa otoñal de Octubre acunó en sueños a Tommy, pero algo lo hizo volver a la realidad: un dolor punzante en su estómago que se extendió hasta su cráneo. Un repentino espasmo, lo agitó hasta arquear su espalda en una contorsión demoníaca. Gritó hasta desgarrarse las cuerdas vocales y pataleó de una intensa puntada en sus costillas.

Y de los constantes alarido, se despertaron sus padres, que miraron la escena con horror: Tommy estaba contraído en su cama, empapado en un abundante charco de bilis y sangre. Con sutileza lo colocaron en una esquina de la habitación, mientras observaban, impotentes y aterrorizados, al hijo,  convulsionando de sufrimiento. Temblando logró decir unas pocas palabras: -Feliz Halloween señor…- “¿Tommy?” -Feliz Halloween señor- reiteró…

La madre se acercó, con miedo e incógnita. -Feliz Halloween, señor- “¿Tommy qué te sucede?” Al erguirse, el chico sonrió, mostrando su dentadura amarilla de vómito e increpó:
-Púdranse en las hordas del infierno.- Y atacó a su madre, desgarrándole el maxilar con los dientes, al mismo tiempo en que le arañaba los ojos, imposibilitándole la defensa. Escupió la sangre de su boca y la empujó contra la pared. El padre intentó tomarlo del brazo, pero el puño del hijo, veloz y con fuerza de bestia, se hundió en su mejilla. -¡Oh por Dios! ¿Qué sucede Tommy? por Diosss.- El niño se torcía en el suelo, y reía rabiosamente, vociferando una y otra vez -Feliz Halloween… Feliz Halloween-

El hombre lo alzó y lo ubicó sobre la mesada de la cocina. Con desesperación buscó una esponja en los estantes inferiores, y cuando se levantó recibió el filo de un machete en el perfil de su rostro. -Tommy, Matt. ¡¿Qué paso?!- exclamó la mujer al oír el alarido de terror.

01 de Noviembre, Greenfield.

Los cuerpos colgaban del arbolado público y la sangre regaba los jardines, todavía ornamentados. La Avenida Hills se había convertido en un cementerio. Las carcajadas esquizofrénicas de los niños se amontonaban y vagaban por el barrio.

Tommy caminaba, acechado por las moscas, con la tez pálida teñida de rojo, repitiendo insistentemente: -Feliz Halloween.- Se paró frente a una casa añeja, con la fachada adornada de telas y velas blancas. Atravesó el camino de entrada y se frenó en el umbral de la puerta.
-Feliz Halloween señor.-  -Feliz Halloween, pequeño.- contestó una voz áspera… y rió.

Tommy se giró y salió del jardín. Detrás de él, otro crío ensangrentado masticaba una golosina

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Relato nº11

LA CIUDAD PERDIDA, por Mad el Mago

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Tras veinte horas de viajes, el científico Carlos Barea llegaba al último campamento civilizado antes de adentrarse en las oscuras selvas del Congo; acompañado de una multitud de hombres y aparatos revolucionó el pequeño poblado, acalorado, cansado y con ganas de empezar la investigación, no se percató de la llegada del científico Alex Train de la Universidad de Minesota.

-         Bienvenido, dijo una voz femenina en un castellano perfecto.

Carlos levantó la mirada y ante sí encontró a una joven mujer, de unos 30 años de edad, con una larga cabellera rubia recogida bajo un sombrero australiano, esbelta y con una sonrisa que le cautivó. El español sintió empequeñecer ante tal portento de la naturaleza y apenas balbuceó un hola que se apagó en su garganta.

La joven, acostumbrada a esas reacciones, tomó la iniciativa, se presentó como Alexandra Train,  y le acompañó hasta la estancia donde podría descansar y asearse.

El olor a café hizo que abriera los ojos, notó un vacío en su estómago que le recordaba las largas horas sin ingerir nada. Salió de la estancia y allí estaba la joven rubia, ahora con el pelo húmedo y suelto, el sol ya llevaba un par de hora calentando, le ofrecía una taza de café y un plato con pan y aceite rebozado con una preciosa sonrisa.

Departieron durante el desayuno y la doctora le avanzó los pros y los contras de la misión que pretendían hacer, así como de los hallazgos y avances que había logrado.

Quedaron en que al día siguiente partirían hacia el centro de aquella inhóspita selva para  encontrar esa especie nueva de monos, que según todos los indicios eran caníbales y asesinos debido a unos experimentos hechos en los años 60.

Durante todo el día, Barea estuvo contemplando la capacidad y experiencia de su joven colega para dirigir y comunicarse con los indígenas, a veces se abstraía en la belleza de aquellas curvas y su mente recorría aquel cuerpo que levantaba deseos que no recordaba desde hacía tiempo.

Aún no había amanecido, la selva amplificaba los sonidos que en ella se emitían y apenas se oían las ordenes que se les daba a los porteadores, un total de cincuenta hombres estaban amontonados; con un fardo a su lado; prestos a encaminarse hacia lo desconocido.

El ruido salvaje de la selva,  por décimas de segundos, fue apagado por el ensordecedor sonido de un silbato. Los primeros rayos de sol apuntaban entre la maleza y hacia ellos empezaron a caminar en fila india la caravana humana.

Al medio día habrían avanzado unos cinco kilómetros entre la espesura, la marcha era lenta y pesada, El profesor Barea se deleitaba al contemplar los cientos de especies que veía y grababa todo a su alrededor para un posterior análisis.

Alex junto a Bambua, un impresionante mandingo, que servía de enlace entre los blancos y el resto, decidieron acampar en un pequeño altozano. La noche fue corta y casi nadie pegó ojo con aquellos ensordecedores gritos de los animales nocturnos.

Aún no eran las doce, cuando un porteador comenzó a gritar. Bambua se dirigió corriendo hasta su posición y tras hablar con el muchacho, se dirigió a paso veloz hasta la rubia de ojos celeste.

-Quince porteadores han desaparecido, al parecer han desertado.

La comitiva estaba nerviosa, todos recelaban de sus compañeros, la noche se hizo esperar aquel día.

Al amanecer un grito desgarrador despertó a todos; sobre un tronco aparecieron los restos destrozados de tres de los porteadores que habían desertado la noche anterior.

El miedo se apoderó de todos, el mandingo se tuvo que emplear a fondo para que siguieran la marcha, aún así, la mitad se negó en rotundo en seguir  y dejaron el grupo.

Al finalizar aquel día, descubrimos entre la espesura, la ciudad perdida.

Era increíble, abandonada e invadida por la vegetación, aún conservaba sus estructuras intactas. Paseando entre sus ruinas, la doctora Train y el profesor Barea no daban crédito a sus ojos, el español grababa todo a su alrededor con su videocámara; En la plaza central del pueblo los hombres estaban instalando el campamento. De pronto algo se movió entre los huecos de unos ventanales.

La Americana no se había percatado, pero Carlos no dudó en rebobinar la cinta,  y allí estaba, no se apreciaba bien que animal era, de casi un metro de altura, oscuro, bípedo y muy, muy ágil.

Hasta bien entrada la noche estuvieron la doctora y el profesor analizando aquella turbia imagen y especulando si se trataría del mono caníbal o cualquier otra especie.

Unos terribles gritos rompieron la noche, el profesor se despertó sobresaltado, encendió su linterna de campaña y aún no se había levantado del saco cuando la doctora irrumpió en su caseta.

-         Vamos Carlos, nos atacan coja su arma y refugiémonos.

Alex iba vestida con un pantalón corto, descalza y una camiseta de tirantas blanca que dejaba transparentar unos enormes pechos coronados con unos pezones erguidos.

El profesor se asombró de su lascivia en esos momentos de pánico, no lo dudó y se levantó.

El campamento estaba lleno de pequeños seres, se movían con agilidad y atacaban en manadas a los pocos hombres que quedaban en pie. La doctora se abrió paso disparando con su revolver, el español la seguía y disparaba al bulto sin saber muy bien cual era su objetivo.

Subieron una escalinata y se refugiaron tras una columna. El miedo se reflejaba en sus rostros. ¿Qué animales eran aquellos que los habían atacado?

-Mire, susurró la Americana al profesor, ¡Es un niño!

Efectivamente, un niño de unos 12 años, desnudo y sonriendo subía muy despacio las escaleras.

-         Ven, ven, gritó en voz baja la doctora.

Cuando la criatura llegó a su lado se dejó abrazar por la imponente rubia, esta solo pudo proferir un grito de dolor al sentir los afilados dientes en su cuello. Un borbotón de sangre salpicó su blanca camiseta, la joven apartó de un empujón al chico y se taponó como pudo la herida.

Segundos después, cinco niños la mordían por todo su cuerpo en una orgía de dolor, sangre y gritos de estertor.

Ni un ápice se había movido el doctor, de pronto, de entre todas aquellas sombras unos pequeños ojos y una sonrisa burlona se abalanzaba hacia él.

-         ¡Noooooooo!  Gritó.

-         Perdone, dijo la azafata azorada por el violento despertar del hombre, vamos a aterrizar en el Congo, por favor, póngase el cinturón.

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Relato nº12

JUEGO DE NIÑOS, por Rubén Gonzalo

Cuando llegué a aquel remoto pueblo tuve una cosa clara; resolvería los extraños asesinatos que habían dejado a los niños de la zona huérfanos. Desde hacía dos meses alguien estaba acabando con la vida de los adultos de una forma cruel.

La policía barajaba varias hipótesis. La más consistente: un psicópata se dedicaba a golpear con saña el cráneo de las víctimas para extraer su cerebro.

¿Para qué quería el criminal los sesos de los adultos? ¿Se trababa de un acto de brujería o alguien pretendía realizar un experimento?

El homicida se cercioraba de no dejar ningún rastro que pudiese dar con su paradero. La única pista la proporcionaron los muchachos del lugar. Hablaron de una criatura deforme, recorriendo las calles en busca de las personas mayores.

Varios chicos me comentaron que el reflejo de aquel ser se proyectaba en las paredes de las casas y su silueta se deslizaba con rapidez hasta colarse por las rendijas de las puertas y ventanas. Describieron al espectro como un ente con el pelo de estropajo, semblante lleno de estigmas y las cuencas de los ojos vacías. En la mano derecha poseía garfios y en la otra cuchillas.

Según su descripción, su imagen me recordó a una mezcla entre Freddy Kruger y Eduardo Manostijeras. Pensé en la imaginación que poseían aquellos chavales. Seres como el que aseguraban haber visto, sólo existían en las películas de terror y en las novelas de Lovecraft, Stephen King o Clive Baker. Todo el mundo sabía que los monstruos pertenecían a la ficción.

—¿Quiere que le enseñe dónde lo vi, inspector? —me preguntó un niño.

—Desde luego.

Me condujo a través de angostas calles y suelos empedrados hasta un edificio de dos plantas hecho de madera. Se trataba de un granero. Empujé la puerta, las bisagras chirriaron. Entré. Tomé contacto con un olor a hierba fresca y a descomposición.

—Fue aquí —dijo.

A mi alrededor, divisé montañas de paja y comencé a inspeccionar el lugar. El hedor a carne muerta procedía del forraje. Moví los brotes de hierba y me quedé helado al vislumbrar una pila de cadáveres de hombres y mujeres.

A todos les faltaba el cerebro.

—Y usted será el siguiente —añadió el chico.

De pronto, me vi rodeado por un ejército de mocosos que salieron de diferentes rincones del granero y me observaron como si fuese una persona maldita. No tardaron en rodearme.

—Fuisteis vosotros, ¿verdad?

—Sí —replicó.

—¿Por qué, por qué habéis matado a los adultos?

—Ya estaban  muertos mucho antes de que los asesináramos, pues dejaron de imaginar, de soñar, de reír, de ser naturales, espontáneos, traviesos, golosos, sinceros, tiernos. Y se olvidaron de lo más importante: de ser niños.

—Y, ¿por qué les sacáis el cerebro?

—Porque no lo usan —replicó—. Ven sólo es un juego, ¿te apuntas?

Y sentí un golpe seco igual que si un hacha me hubiera perforado el cráneo. En seguida me temblaron las piernas y noté un escalofrío en la espalda. Me desvanecí, pero antes oí el sonido de un taladro que se acercaba con celeridad a mi cabeza.

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Relato nº 13

MÁS ALLÁ DEL UMBRAL, por Roxx

Era ya de madrugada cuando un grito agudo rompió el silencio nocturno. A trompicones salió de la cama y se dirigió al pasillo, buscando a tientas el interruptor no sin antes machacarse los dedos del pie derecho al tropezar una vez más con la mesita sobre la que descansaban llaves, fotos enmarcadas de la familia y un montón de cachivaches que nunca se decidía a ordenar o tirar. Cuando por fin logró encender la lámpara del descansillo corrió los pocos metros que le separaban del dormitorio de su hija. Desde la muerte de su esposa en un accidente inexplicable hacía unos meses, la niña sufría horribles pesadillas que lo despertaban cada noche a causa de sus gritos. Y cada noche él acudía presuroso a calmarla, con los ojos hinchados por la falta de descanso y las muchas lágrimas vertidas en la almohada, fruto del dolor, la desesperación y la soledad.

Al entrar en la habitación encontró el mismo panorama desolador de siempre: la niña estaba acurrucada en una esquina del cuarto, pálida como la cera y con los ojos fuertemente cerrados, chillando y abrazada a su osito de trapo con tanta fuerza que tenía los dedos completamente blancos. Su padre se arrodilló a su lado, la abrazó e intentó calmarla con palabras cariñosas y caricias, y cuando al rato cesaron los gritos fueron sustituidos por un llanto suave y monótono que anunciaba el preludio de su adormecimiento, ahora ya tranquilo y sin pesadillas. El médico le había dicho que era normal, una fase que la niña necesitaba pasar para asimilar la pérdida de su madre, y que no debía preocuparse, pero las profundas ojeras y el velo de apatía que cubría la antes luminosa mirada de su hija le partían el corazón. ¿Cuánto tiempo más debía sufrir ese tormento? ¡Sólo tenía siete años, maldita sea!

Tras acostarla de nuevo en su cama y arroparla, se dirigía hacia la puerta cuando reparó en el armario abierto y, sin pensarlo, se acercó para cerrarlo. Pero antes de hacerlo algo llamó su atención. Una débil pero helada corriente de aire salía de donde sólo debería haber paneles de madera, y la idea de una fuga de gas pasó por su cabeza antes de caer en que en ese edificio no había tal instalación. Intrigado, se inclinó hacia el lugar de donde salía el aire, estirando la mano en un intento de localizar el punto exacto de entrada. Fué entonces cuando una mano helada lo agarró de la muñeca y tiró de él hacia el interior del armario, que de repente se había convertido en un lugar cavernoso, húmedo y frío donde reinaba la oscuridad absoluta y el hedor de la muerte flotaba en el ambiente.

Hecho un ovillo y caído sobre el suelo rasposo podía sentir como la superficie dura y cortante se le clavaba en el costado, pero no podía abrir los ojos. En realidad no quería, por temor a lo que pudiera ver si juntaba el valor suficiente para mirar lo que le rodeaba. Sentía el vómito subiéndole por la garganta a causa de la horrible pestilencia y temblaba incontroladamente, aunque eso podía deberse igualmente al frío o al terror. En la oscuridad no podía saber si habían transcurrido segundos u horas, pero cuando escuchó una respiración jadeante no muy lejos de él abrió por fin los ojos, intentó orientarse y tras percatarse de tener una única vía de escape en aquel pedrusco rodeado de paredes interminables hacia lo alto, echó a correr impulsado por el pánico que daba alas a sus maltrechos pies.

Estos no tardaron mucho en convertirse en una masa sanguinolenta, pues caminar sobre aquel suelo era como hacerlo sobre una inmensidad de cristales rotos, y pronto la agonía de cada paso se sumó al dolor de sus costados con cada bocanada de aire. Cuando levantó la vista en un intento desesperado por encontrar una salida no pudo dar crédito a sus ojos; sobre su cabeza siniestros nubarrones oscuros dejaban apenas entrever un cielo, si es que aquello podía ser considerado como tal, de un color granate entrecruzado por rayos deslumbrantes y silenciosos. Buscó apoyo en una de las paredes de aquel interminable cañón que lo rodeaba y al instante sintió que algo pegajoso se adhería a su cuerpo. Acercó una mano chorreante a su cara y no pudo contener un grito de horror al descubrir que aquello que empapaba la roca era sangre, fresca en su mayor parte pero evidentemente sólo era una mínima parte que cubría las paredes del cañón, pues bajo ella se escondían capas y más capas de aquella materia ya seca y putrefacta, depositada sobre la roca durante mucho tiempo, años, siglos tal vez…

Sin querer preguntarse de dónde provenía tal cantidad de sangre, ni de dónde había salido aquel lugar de pesadilla siguió adelante a trompicones, ayudándose de sus manos para apoyarse en la pared a pesar de su repugnancia. De pronto volvió a escuchar una respiración a muy poca distancia de él, y desesperado se volvió en redondo temiendo lo que pudiera encontrar, pero nada vivo había allí aparte de él. Bajó la cabeza y continuó, pero no habían transcurrido unos segundos cuando una voz apenas audible pronunció su nombre, y entre el hedor que le rodeaba le pareció sentir un aroma conocido y muy querido: el olor del perfume de su esposa. Pero eso era imposible, por supuesto; su esposa llevaba varios meses muerta, él había sucumbido finalmente al dolor y la presión de seguir adelante sin ella, y había perdido definitivamente la razón. Esa era la única explicación posible a ese infierno en el que se había visto atrapado sin saber cómo. Por eso cuando sintió en su hombro el familiar contacto de la mano de su esposa, no se sorprendió lo más mínimo, sino que se volvió con una demente sonrisa en los labios. Y cuando ella le reveló que su accidente no fue tal, sino que su adorada hija había planeado meticulosamente cada paso de su plan para librarse de su madre fingiendo un accidente doméstico, y que desde su llegada a esa especie de inframundo donde estaba condenada a existir por toda la eternidad conviviendo con otras almas atormentadas e injustamente arrancadas de sus vidas antes de llegar su momento, su única obsesión había sido lograr comunicarse con él de cualquier forma imaginable, aunque la única forma posible había sido a través de su hija, su asesina, y hacerle partícipe de la verdad sobre la niña, él no puso en duda ninguna de sus palabras. Lo único importante era que estaban juntos otra vez, y que ya nunca volverían a separarse; aunque faltaba un pequeño detalle para completar su felicidad.

Poco antes del amanecer se escuchó un leve chirrido en el dormitorio y la puerta del armario se abrió un poco más de lo que estaba, dejando salir de su interior una sombra que se acercó en silencio hasta la cama donde una preciosa niña dormía plácidamente, entregada a un sueño perfecto en el que sólo estaban su padre y ella, y nada se interponía entre ellos. En su sueño nadie la regañaba por ensuciar las cortinas con las manos manchadas de chocolate, ni la obligaba a hacer los deberes antes de salir a jugar, ni le ponía sobre la mesa asquerosos platos de verduras, ni le recordaba machaconamente que debía lavarse las manos antes de comer y los dientes tres veces al día. En su sueño había montañas de golosinas a su disposición, se acostaba pasada la medianoche y su padre la veneraba como a una diosa, con promesas de amor eterno y regalos fabulosos. Nada interrumpió ese sueño cuando unos brazos la cogieron suavemente y la llevaron con ternura a través de las puertas del armario, a un lugar donde su familia volvería a estar completa y ya nunca, jamás, se separarían.

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Relato nº15

EL ORIGEN DE LOKI, por Leandro Esperanza

Corría con las manos y el alma manchadas de sangre. Había estado huyendo desde hace algunas semanas de su pueblo. La ciudad no era tan grande, seguramente en muchos mapas ni figuraría su nombre. Pueblo chico infierno grande, solía decirle su madre. Dáira se llamaba. Era una bruja menor, trabajaba curando verrugas y haciendo pociones de amor.

A su padre no lo conoció. En el pueblo decían que su madre se había acostados con demonios y serpientes y lo habían engendrado. Era una buena madre, lo trataba con mucho amor, siempre decía que era lo único que ella tenía. Nunca hablaba de su padre, pero le había dicho que era un hombre muy especial.

A los 13 años Loki ya era un muchacho encantador. Parecía tener una habilidad innata para manipular a la gente, sus mejores armas eran su labia y su apariencia. Nunca era sincero con nadie. El solía pensar que lo era solo con su madre. Ante el resto de la gente portaba una máscara, la de muchacho rompecorazones, la del cínico que dejaba en ridículo a otros mozalbetes, siquiera en soledad se quitaba esa mascara, como si no deseara ver su propia naturaleza.

Ya a los 14 despertó un talento sobrenatural. Podía manipular algunos aspectos de la realidad, crear energía y cambiar la existente. Su madre le explico que eso era magia negra u aunque no le prohibió su uso le explico su origen.

“Existen dos tipos de magia; una es la blanca y la otra la negra. La magia blanca nace de la suplica a los Dioses, el mago obra como canalizador entre la divinidad y el mundo terrenal. Cuando los motivos del ruego son nobles las deidades se muestran favorables y la magia es posible. En la magia negra el mago utiliza la energía de los espíritus que vagan en el mundo para hacer realidad su deseo. Este procedimiento suele destruir al espíritu o en el peor de los casos lo corrompe, dando como resultado un fantasma. La magia es algo que se lleva en la sangre, y el que puedas realizar magia a tan temprana edad, se debe a que llevas la de tu padre.”. Loki sonrió. Nunca había conocido a su padre, pero este le había hecho un grato regalo. Le había dado poder.

Durante un tiempo vivió en paz. Practicaba sus poderes a diario y la gente pronto empezó a temerle. No le molestaba, sentía orgullo de su poder, del miedo que provocaba en los demás, en ese entonces desconocía lo que el miedo es capaz de empujar a hacer a la gente.

Un invierno la hija del jefe de la aldea enfermo. El acudió a Daira desesperado, rogándole que la curara. Ella fue a revisarla e hizo cuanto pudo, pero estaba muy enferma, era evidente que moriría en un par de días. El dolor de la muerte de su hija fue más de lo que el feje pudo soportar. Segado de ira, ordeno que quemaran viva a esa bruja, ya que ella le había robado lo que más apreciaba. En unos minutos, Daira se encontraba atada a un poste en medio de la aldea.

Los gritos de dolor fueron tan grandes que despertaron a Loki, quien se encontraba durmiendo en la otra punta de la aldea. Fue corriendo en esa dirección, no sabía cómo o por qué, pero intuía que era su madre la que estaba sufriendo. Al llegar al fuego el horror lo desgarro. Cayó de rodillas sobre la nieve. Su rostro parecía desencajado por el dolor. Quiso llorar pero no pudo, para eso necesitaba un alma y acababan de quemársela. Quiso gritar, pero su voz parecía haber sido robada. Todo cuanto tenia o sentía había desaparecido de él, excepto su odio. “¡Es el hijo de la bruja! ¡También hay que quemarlo a él, antes de que la desgracia se extienda sobre el pueblo!” dijo un aldeano, muchos murmullos de aprobación de unieron a el.

Una sobrenatural oscuridad empezó a arremolinarse junto a Loki. No era una oscuridad normal, esta devoraba el vigor de las antorchas, la esperanza de la gente. Por unos instantes nada se vio, luego, unos flashes de luz violácea empezaron a iluminar. A cada flash, un agónico grito salía de la boca del aldeano más próximo a la oscuridad. Esta seguía desplazándose, matando a quienes estaban cerca de ella y no llegaban a huir.

Cuando llego frente al jefe de la aldea se detuvo. “P-piedad!”, suplico el balbuceante cacique. Un resplandor, y luego la luz violeta lo había matado. La oscuridad se disperso. Loki miro aterrado toda la gente destrozada que se encontraba a su alrededor. Nunca negaría que fue el él autor de aquel acto atroz, pero todo había sido tan raro, era como presenciar todo en tercera persona. Lo aterraba aun más saber que lo había disfrutado.

Pronto, la gente que había corrido, regresarían con los guardias de la aldea. Eran muchos, casi cien personas que estaban aterradas y querían matar al monstruo que estaba cerca de la hoguera. Corrió. Empezó a alejarse de esa aldea lo más rápido que pudo, sin parar a descansar en toda la noche.

Por el siguiente año, siguió vagando, tratando de poner la mayor distancia posible entre él y su pasado. Aunque este siempre le alcanzaba por las noches…

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Relato nº16

¿SOLO UN JUEGO?, por Susan

Mark y John son un par de amigos de apenas 12 años de edad, que viven en un pequeño pueblo tradicionalista alejado de la civilización, llamado Villamalea. La familia de Mark tiene una granja  donde se dedican a la siembra de girasoles, tiene otros cuatro hermanos y unos padres obreros, mientras que John vive en el centro del pequeño pueblo y es el hijo único, del dueño del comercio de abarrotes ubicado en dicho pueblito.

Ambos niños disfrutan de la compañía del otro, pero John disfruta más aun pasar el tiempo en la granja de los padres de Mark ya que ahí se siente alejado de la sobreprotección de sus padres, John es un niño de pensamientos fríos y drásticos, mientras que Mark es un niño lo suficiente mente manejable por la humildad con la que ha sido criado.

Un día, entre sus juegos rutinarios a las orillas de la granja, John le propone a Mark cambiar la rutina de juegos por algo más interesante y extasiante. Con la mente repleta de ideas lo bastante mente maquinadas haría prensar que John estuviera lleno de maldad en mente y corazón.

-Creo que este juego es muy tonto para nosotros, Mark date cuenta que ya casi somos hombres y tenemos que hacer cosas más interesantes

-¿Que propones?

-mmm…, no sé que te parece si matamos un ave.

-No me parece buena idea, que tiene que ver eso con la idea de que pronto seremos adultos.

-Pues no se pero creo que será divertido, es más una ave es muy pequeña que te parece una ardilla o un ciervo, no sé el caso es ver la sangre correr

-Eso me asusta John, no creo que sea buena idea-

-Vamos Mark inténtalo.

Después de tanto insistir Mark accede a los deseos de John, y terminan por matar un pequeño conejo que desafortunadamente se cruzo por su camino. John parece lo suficiente mente extasiado con la imagen del conejo agonizando ante él y la sangre que emanaba de aquel pequeño cuerpo indefenso.

Por otra parte Mark no le veía por ningún lado la diversión, pero John era su amigo y tenía que seguirlo.

Jhon le pregunta a Mark con un brillo siniestro en su mirada:

-¿Que se sentirá matar a una persona? ¿No te gustaría saber cómo es?

-Para nada.¿ Estás loco??

-Ahora me vas a decir que eres un cobarde.

-No soy ningún cobarde pero no me apetece matar a una persona, gracias.

Pasaron unos días y John seguía con la imagen en la cabeza del conejo que él y su amigo avían asesinado y descuartizado, pero para él no era suficiente. Así que saco a flote sus siniestros pensamientos e izo un plan lo suficiente perfecto para fallar, pero necesitaba ayuda, y quien más podría ser, más que su amigo y cómplice.

John invito a Mark a su casa a comer y el acepto con agrado, después de los alimentos ambos niños jugaban en el centro del comercio del padre de John, Mark no tenía ni idea de los pensamientos que su amigo tenia, estuvieron en la entrada del negocio jugando con un par de canicas, todo parecía normal hasta que John vio que su víctima se acercaba.

Se trataba de la pequeña Alice de 8 años de edad, venia de la mano con su madre y se dirigían al negocio, ambos niños saludaron amablemente a la señora Thomson quien sin más interrupciones entro a hacer sus compras, mientras que la pequeña Alice decidió quedarse afuera con el par de niños.

John le dice a Mark:

-Ya es hora

-¿De qué? –pregunta Mark

-De divertirnos…

John se dirige a la niña y le pregunta:

-Te gustan las sorpresas

-¡Si!!, claro.

-¿Quieres que te de una sorpresa?

-Siii…

-Acompáñame, anda. No tardaremos mucho

-¿Quieres??

-mmm…, está bien pero rápido

-Acompáñame.

John camino llevando a la niña de la mano, y Mark lo siguió desconcertado, caminaron varias calles hasta que Alice se empezó a sentir incomoda por que se había alejado mucho de su madre y le pidió, y le suplico a John que la dejara regresar, tanto chillo de la niña colmo la paciencia y las ansias de John, a lo que volteo hacia ella y le puso un golpe en el rostro que le izo sangrar la nariz, la niña lloraba desconsoladamente y en unos cuantos minutos llegaron a un lugar apartado de las orillas del pequeño pueblo.

John lo tenía todo listo, y con la ayuda inconsciente de Mark, ataron a la niña de un par de estacas previamente acomodadas, detrás de un árbol John saco un saco con diversos objetos y comenzó a golpear brutalmente a la indefensa niña, ella lloraba y gritaba, pedía piedad, pero John tenía una mirada como si estuviera poseído.

Mark estaba inmóvil e incrédulo y no podía reaccionar.

-Vamos Mark, inténtalo, es divertido

-No me parece divertido John, ya fue suficiente ¡déjala en paz!!!

-Pero que te pasa, ¿tienes miedo.?

-¡Cobarde!!!!!!

-¡Cállate!!!

-No soy ningún cobarde, solo que esto no es correcto.

-Entonces si no me vas a ayudar de nada me sirves

La pequeña Alice estaba exhausta, sangrada y agonizando de la golpiza propinada por el sádico niño, no podía llorar más, ni hablar ni siquiera podía respirar.

Mark decido sacar a la pequeña de su agonía y se dirigió a ella con la intención de desatarla.

-¿Que haces? ´- Dijo John con coraje

-La voy a desatar, ya fue suficiente ya te divertiste – se dio la vuelta

-Te vas a arrepentir de arruinarme la diversión

Y antes de que pudiera responder, Mark sintió como un pequeño cuchillo de cocina le atravesaba el cuello, su única reacción fue llevarse las manos al cuello y tratar de detener los chorros de sangre que brotaban sin detenerse.

John se puso sobre él y termino con su vida golpeándolo lo más fuerte que pudo con una roca grande que encontró cerca. Solo se escucho el fuerte crujido del cráneo moliéndose por el golpe.

Alice por su parte luchaba por soltarse pero apenas si podía moverse; después de deshacerse de Mark John se dirigió a la pequeña y con el mismo cuchillo con la que antes había asesinado al que fuera su amigo, le atravesó el abdomen desgarrando su ropa y su piel con ella, el grito que Alice soltó fue escalofriante y eso llenaba de mas deseos a John, continuo acuchillándola hasta que la pequeña  no pudo mas, y desangrada murió atada.

Con toda tranquilidad desato el cuerpo y lo arrastro hasta el río, al igual que el de Mark.

Para estos momentos John había disfrutado al máximo cada instante de aquel frío episodio y tenía deseos de más…

Un niño de mente atrofiada, será capaz de hacer semejantes atrocidades, pues aunque no lo crean es totalmente posible…

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Relato nº18

PETRÓLEO ASESINO ¡¡¡, por Sagc

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Las autoridades de Carmen estaban alarmadas por la peor masacre que se haya escuchado en la historia de México. Carmen era bien conocida por la calma que reinaba en ella, por su gente trabajadora y sobre todo por la productividad que se estaba abriendo paso en el ámbito del  petróleo, hasta que se empezaron a dar casos insólitos y fue entonces que de pronto el pueblo se tornaría a obscuro y siniestro.

Todo empezó cuando tres cuerpos sin vida fueron hallados en el hogar de los  Vargas. Habían sido apuñaleados atrozmente, aparentemente el motivo podía ser robo o venganza. Susana la hija menor de la familia, fue la única que se encontró ilesa. El lugar de los hechos era aterrador. Todas las paredes estaban manchadas de sangre y junto a los cuerpos se encontraba un cuchillo ensangrentado lo que indicaba que era el arma homicida. El judicial Orlando Mayer pronto fue asignado para el caso, tomó de los brazos a Susana y le dijo: ¡No temas pequeña venimos a salvarte!. Ella no quería decir nada al respecto. Se le veía una mirada seria con una postura indiferente. Los judiciales creían que la muerte de su familia era el motivo de su actitud. Fue trasladada a la ciudad cercana principal para que empezaran las investigaciones y recibiera terapia.

Al mes otra tragedia indignaría a la ciudadanía. Esta vez los hechos habían ocurrido en casa de doña Amira. Una vendedora humilde que vivía con su hijo Jorge. Amira se encontraba colgada de un cinturón en el interior de su cuarto y pareciera coincidencia o no pero el hijo tenía la misma actitud que mostraba Susana a diferencia de que Jorge  presentaba una fuerte mordedura, parecía que el asesino también lo quiso atacar y no pudo. Mayer estuvo interrogando al niño, pero este sólo callaba.

Las personas estaban muy atemorizadas, sabían que un asesino en serie andaba suelto. Jorge igual que Susana fue transladado al Centro de atención al menor. Al día siguiente otro caso había sucedido y de la misma forma. La gente ya no quería ni salir por las muertes seguidas que estaban pasando en aquel Pueblo. El judicial ahora tenía una tarea muy difícil, tenía que encontrar al asesino de los brutales sucesos antes que siguiera cometiendo otro.

Las Personas que yacían muertas principalmente eran de edad madura. En la mayoría de los casos se les encontraba colgadas en sus casas,  otros decapitados y algunos apuñalados como en el caso de los Vargas. Lo más sorprendente es que los menores de aquel pueblo eran los únicos que no resultaban heridos, si al caso pequeñas rasgaduras y raspones, otros se encontraban bañados en sangre sin presentar heridas o muestras de forcejeo. El mayor misterio era que el menor que se hallaba en el lugar del crimen siempre se le encontraba serio. Las interrogantes principales de Mayer eran: ¿Por qué el asesino no atacaba a los menores?, ¿Porqué simplemente se quedaban callados y se negaban a hablar?, ¿coincidencia?. Mayer no quería pensar en lo peor…. ¿Sería acaso que ellos mismos eran los autores intelectuales de estas muertes brutales?. La respuesta pronto saldría a la Luz.

El judicial se trasladó al Centro de atención donde se encontraban todos los niños. Volvió a  interrogar uno por uno pero era como un callejón sin salida. Nadie decía nada, parecía que estuvieran hechizados o una fuerza enigmática los tuviera controlados. Al preguntar de manera general qué había pasado. Estos en forma grupal le contestaron: ¡El petróleo es el motivo por el cual matamos a nuestros padres!. Mayer no podía creer lo que había escuchado y entonces se abalanzaron sobre él matándolo a mordeduras. Ellos bien sabían que cuando crecieran podían ser dueños de los yacimientos de  petróleo que apenas empezaba a dar productividad en el poblado de Carmen.

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Relato nº 19

EL MAL QUE SOJUZGA, por Neo

http://neogeminis.blogspot.com/

Era una aldea pequeña, más bien un caserío, donde todos se conocían desde siempre. La totalidad de los habitantes, religiosos devotos, se dedicaban a aplicar en sus días los mandatos del Libro Santo al pie de la letra, según su entender. Fuera de ello, sus actividades se circunscribían a las tareas rurales. Eran granjeros en su mayoría, carpinteros y herreros algunos otros.

La disciplina de la contención, de la mesura, de la vida simple, despojada de lujos y comodidades era la base de su sociedad con jerarquías estrictas y aceptadas por todos.

Los problemas que pudieran surgir se debatían, se hacían públicos, dejando la palabra final al consejo de ancianos, que dictaminaban según su experiencia y la fortaleza de las normas heredadas.

No se discutían los fundamentos. La obligación de someterse a las decisiones de los mayores ponía el límite indispensable para contener a los más jóvenes.

Las reglas eran severas, si se quiere, pero manifiestas y precisas. Nadie podía decir que no se habían sentado con claridad el deslinde de lo que era bien visto y de lo que, en cambio, no sería tolerado por la comunidad.

Entre sus costumbres más visibles y arraigadas estaba el evitar los colores intensos en el vestir. Sólo el negro, el azul, el gris y el blanco, con las moderadas excepciones de los pasteles que lograban diversificar levemente las opciones de las más jóvenes, quienes, desde siempre, gustan de destacar su individualidad con algún detalle de ornato en la vestimenta.

Entre los excesos no tolerados estaban el alcohol, por supuesto, la música estridente, las palabrotas, las risotadas exageradas, los modales impropios, los chismes, las miradas indecentes, el exhibicionismo, las lecturas inadecuadas, los juegos de azar, las contestaciones irreverentes, el desacato a la voluntad paterna, la desobediencia a las enseñanzas de los ancianos.

No se permitían las entretenciones banales. No utilizaban electricidad, ni tecnologías avanzadas, nada de químicos contaminantes en el ambiente rural de los alrededores. No se permitía abandonar el poblado sin el consentimiento de los mayores, menos aún mantener contacto prolongado con gente ajena a su comunidad.

Los niños se educaban en la pequeña escuela religiosa, bajo la estricta tutela del consejo de ancianos. Practicaban la lectura de la Biblia, matemática y escritura. Apenas nociones básicas de geografía y alguna leve incursión sobre los capítulos más destacados de la historia de la humanidad (artilugio éste que se utilizaba como excusa para destacar los males indeseados y el beneficio indiscutible de vivir dentro de los cánones de su sociedad armoniosa, justa y equilibrada)

El contacto con el exterior apenas se daba muy esporádicamente, cuando algunos de los más ancianos viajaban para algún encuentro con otras congregaciones dispersas en el basto territorio circundante.

Nada de los males ajenos los llegaba a afectar. Encerrados en su círculo de religiosidad y ascetismo conseguían evitar así los vicios que aquejan al resto de la humanidad. Desconocían los robos, los abusos, la violencia, la contaminación, la obscenidad, la decadencia de una sociedad que en nada se parecía a la que ellos habían conseguido establecer y sostener por varios siglos.

La gente vivía sin sobresaltos, sin improvisaciones, sin envidias ni banalidades que los alejaran del fundamento religioso de su congregación, sólida base fundamental que garantizaba la concordia entre los feligreses.

De más está decir que los matrimonios se celebraban exclusivamente entre los miembros de su comunidad. Debían asegurarse así la continuidad y la solidez de sus costumbres, garantía absoluta para evitar desviaciones que volcaran a los jóvenes hacia algún modernismo pernicioso y pecaminoso de los que afuera abundan y socavan las bases mismas de la sociedad. Para conseguir que la sacralidad del matrimonio no se alejara del valor fundamental que se establecen en las Escrituras, ningún matrimonio podía realizarse sin la anuencia del consejo de ancianos. Éstos, sabios, experimentados y temerosos de Dios, llegaron a la conclusión que la madurez de los hombres no se da en la misma edad de las mujeres, quienes, por el contrario, apenas salidas de la infancia ya están listas para asumir su devoto rol de esposa y madre asignada por Dios y la propia naturaleza femenina. Por este motivo los casamientos se acordaban entre muchachitas muy jóvenes con hombres que rondaban la edad de sus propios padres. Esta cualidad de los matrimonios garantizaba la solidez de los vínculos y el acatamiento total de las esposas respecto a la autoridad del marido, así se entendía que se reproducía fielmente el sometimiento del ser humano ante la voluntad divina.

Dentro de ese esquema de organización y equilibrio la comunidad estaba a salvo de las debilidades propias de la naturaleza humana, protegida de los excesos y las tentaciones, íntimamente comprometida con las reglas establecidas y con los valores fundamentales. No cabía en la cabeza de ninguno de los miembros pensar que las pautas aceptadas resultaran ser coercitivas o vejatorias. Todo lo contrario. Ellas se habían establecido para posibilitar la felicidad y la seguridad de todos los miembros y la comunidad entera debía velar por su observancia.

Nadie llega a explicarse, por lo tanto, cómo, de repente, sin que hubiese una señal que advirtiera lo que sobrevendría, todos los niños y adolescentes de esa comunidad tan pacífica y metódica, se levantaran un día (sojuzgados por algún maligno ente que los poseyera) y decidieran al unísono acabar con todos los adultos responsables, sin diferencia o preferencia de lazos, afectos, género, ocupación, indulgencia o merecimiento. Todos fueron muertos. Sin piedad. Sin remordimiento. Sin culpas. Sin consideraciones.

Sólo la existencia de un malvado poder oscuro que buscara pisotear el bien y la concordia, puede llegar a explicar semejante acto de barbarie. No fueron los niños, al fin, quienes asesinaron. Ha sido el mismo mal encarnado el que prendió el fuego infernal sobre aquellas almas abnegadas.

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Relato nº20

LOS HIJOS DE SONDRA, por Rojo Profundo

Iniciaré mi relato contándoles del lugar donde se originaron los peores, brutales y sangrientos crímenes que jamás había imaginado el hombre. Claustro es el nombre de este pueblo, en donde todo transcurría de manera normal, era un lugar con mucha quietud y los lugareños se conocían prácticamente todos debido a lo pequeño del pueblo. Las familias, de arraigadas costumbres y lejos de la modernidad, aún mantenían el ambiente limpio, fresco y tranquilo del pueblo. Pero todo esto cambiaria de manera abrupta debido a los crímenes que se cometieron en este lugar tranquilo que dejo de serlo.

La familia Bertin era la familia más querida por los habitantes de Claustro debido a sus múltiples y muy conocidas fiestas de caridad; esta familia provenía de una familia muy humilde, que de la noche a la mañana se convirtió en una de las más ricas del pueblo. Había cierto halo de “familia feliz” que siempre los rodeó, sin embargo no todo era felicidad, debido a las cosas del destino, el matrimonio que conformaba la familia Bertin nunca había podido tener hijos, ya que la señora Bertin, de nombre Sondra, no había podido quedar embarazada durante los años de su matrimonio. Según los médicos debido a la radiación a la que se había expuesto mientras trabajaba en las minas, pero eso ya es otra historia…

El 06 de junio de 1966 Sondra y su esposo Daniel llegaron al hospicio y sin más decidieron adoptar a seis hermosos niños, estos niños habían sido encontrados a las afueras del pueblo en un viejo canasto de Melones, por lo que se presumía sus padres eran vendedores de estos deliciosos frutos, -mmm se me antojaron unos… bueno seguiré con mi relato-

Los Bertin llevaron a los niños a su residencia en el pueblo y dieron una gran fiesta en honor a ellos, también llevaron al cura para que los bautizara, de este  modo, los niños fueron bautizados con los nombres de Frank, Sondra, Daniel, Muerh, Teresa y Horacio. Pasó el tiempo y los niños ya tenían alrededor de 10 y 12 años todos ellos eran muy sombríos, callados y de alguna manera a pesar de todo el amor que los Bertin les daban ellos parecían no darles lo mismo. Los niños no mostraban afecto a sus queridos padres.

Una mañana fría y diferente se sintió el 06 de Junio de 1976, un grito mezclado con terror y dolor fue escuchado en toda la mansión de los Bertin, Sondra había encontrado a su esposo Daniel en la biblioteca de la casa, Daniel estaba atado a una silla, con los ojos vendados, tenía golpes en la cara, y un enorme cuchillo de cortar pavo clavado en el pecho; en sus manos ensangrentadas la fotografía de los niños que el tanto adoro en vida. Sondra, gritaba desesperada a la servidumbre de la casa, al ama de llaves, una señora de unos 50 años, al portero, pero nadie acudió a su ayuda. Sondra estaba, al parecer, sola en aquella enorme mansión con el cadáver de su esposo frente a ella. Pero de pronto escucho un ruido extraño que provenía de la puerta del estudio y al abrirla vio con horror los cuerpos mutilados de la servidumbre, Sondra no entendía que estaba pasando pensó que era una pesadilla de la cual quería despertar… de pronto Sondra voltea y ve a sus seis hijos, los seis niños que cuido y protegió durante 10 años, con hachas, cuchillos y martillos, la ropa de ellos estaba ensangrentada y su mirada vacía, una mirada que helaría la sangre a cualquiera, Poco a poco rodearon a Sondra y sin decir o pronunciar palabra alguna empezaron a herir a Sondra de muerte. Mientras Sondra agonizaba en el suelo de la biblioteca vio las silueta de una mujer y pregunto con voz agonizante -¿Quién es usted?- La mujer la miro y le contestó – Gracias por cuidar de mis hijos durante este tiempo, ahora es tiempo de que yo me haga cargo de ellos. Y mientras decía esto a Sondra volteo hacia los niños y les dijo: ¡Terminen con lo que empezaron!

Con el paso del tiempo en el pueblo Claustro siguieron ocurriendo muertes de gente adulta, los niños que al saber la forma en que los hijos adoptivos de Sondra y Daniel se apoderaron de la mansión y de todas las riquezas de la familia Bertin, despertó en los niños del pueblo el deseo de matar con el propósito de obtener algún beneficio. Por esta razón la gente del pueblo dejo de hacer dinero, por el temor a ser asesinados por sus propios hijos.

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Relato nº21

ZINUKEG, por Alan Udai

Es increíble la forma con el que destino puede cambiar drásticamente en tan solo unos días y hacer ver que la vida es corta y que debemos disfrutarla…

Zinukeg…

Mi hogar

Antes: Un pueblo en medio de la nada, próspero, tranquilo y pacífico.

Ahora: Un pueblo destruido que se derrumba y poblado de monstruos sanguinarios.

Estaba totalmente aterrado. Jamás había estado en esa situación, pero ya no existía una “Vuelta Atrás”, tenía que encontrar solución en ese preciso momento.

No existía…

Parecía ayer cuando todo rincón de Zinukeg estaba rebosante de paz, y en solo una noche todo se derrumbó en desastre y sangre. Por alguna razón, Lilith y Caín había creado “Niños Inmortales”, como se les llamaba en las novelas de la Saga Crepúsculo. Seres de aspecto adorable que decía Protégeme, pero eso era solo por dentro, pero era solo el exterior, ya que en el interior debajo de la máscara de dulzura e inocencia, habitaba el más poderoso de los asesinos.

Sabía que ganarían irremediablemente, así que…

-         Terminemos con esto…

Hace tan solo dos noches, los reyes vampiros habían invadido mi hogar para comenzar una invasión en masa por todo el mundo y hacerse con La Tierra. Todos moriríamos irremediablemente y no lo podíamos evitar.

Abrí la puerta del establo donde me escondía, y dejé que el sol me iluminara completamente dejando al descubierto al único habitante vivo de Zinukeg.

Daniel Shiro.

Yo…

Solo bastaron trece segundos para que un par de ojos rubíes se detuvieran en mi cuerpo. Un grito y en dos segundos, los ojos rubíes eran miles.

Era increíble que niños pudieran destruir un pueblo en tan poco tiempo – dos días con sus noches, para ser exactos -, pero si eran vampiros, no parecía tan imposible.

Cerré los ojos y esperé a que las garras y dientes se clavaran en mí y muriera a sangre fría.

Pero nada venía…

Parecía extraño que nada de nada se clavara en mi cuerpo para hacer salir el agua roja de mi cuerpo y terminar con esta pesadilla. Pero por más que esperara no pasaba nada.

Abrí los ojos para ver que pasaba…

Seguía rodeado de niños pálidos con ojos rojos y blancos y amenazantes colmillos fuera de sus bocas. Me preguntaba por qué no avanzaban y me mataban en los pocos segundos que necesitaba un vampiro como ellos.

Todo era irreal. No podía moverme ni ellos tampoco, pero daban muestras de estar vivos, ya que los ojos rojos vagaban por todo el pueblo buscando algo que escapaba de mi comprensión…

De repente, todos se abalanzaron sobre mí y comprendí su espera.

Deseaban que viera como me mataban…

De un segundo a otro, todo se volvió negro y quedé en un inmenso vacío. Deseaba comprender que era lo que sucedía y quería comprenderlo en ese momento.

Desperté sudando frío en mi cuarto…

¿Todo había sido un simple y tonto sueño? Parecía que sí y que nada de eso fue real jamás.

Pero el televisor estaba encendido en el canal de noticias. Un hombre vestido formal hablaba…

Hace ya unas horas que los padres de Jessica Castellano, una niña de tan solo cinco años, están en el hospital. La muchacha es extremadamente pálida y  el iris de los ojos parece rojo, además, la niña desea morder a toda persona que tiene cerca…

Lo apagué en ese momento.

El sueño no era irreal, era una visión de lo que serían las últimas horas de mi hogar.

Por más que no lo desease, Zinukeg sería destruido y todos moriríamos., el planeta sería destruido, y los humanos desapareceríamos de la faz de la tierra para dejársela a los vampiros…

El Apocalipsis había llegado…

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Relato nº22

UN PUEBLO EN EL BOSQUE, por Natalia San Miguel

Era un pueblo que se creía deshabitado. Pero se equivocaban. Generaciones vivieron por siglos en esas tierras, con un pasado macabro que nadie se atreve a contar. Solo una persona, uno de aquellos niños. Su historia comienza así, lo contó en secreto, porque teme que la encuentren. Ahora es una anciana, que recuerda aquellos viejos días con temor. Recuerda aquel lugar tan lúgubre y triste. Quiere olvidar, pero a su vez quiere perpetuar sus lamentos, para que la escuchen, y aquellos seres no se atrevan a seguir con aquel trágico ritual. Los sacrificios son sus familias, que no se atreven a respetar, profanándolos, molestándolos.

Era una noche tan sombría como ninguna se haya visto. Los cipreses, los sauces llorones y otros que la anciana a penas recuerda, descansaban como todo en aquel cementerio. El viento era calmo. Al son de un réquiem iba pasando por cada rincón de aquel lugar. Parecía lamentar aquella noche, velar por aquellas pocas almas que ya no iban a estar más solas. Solo algún farol perdido entre los caminos de la necrópolis guiaba a quienes estuvieran errabundos aquella noche. Esa brisa tan cristalina, aún recuerda como la sentía acariciar su piel de porcelana. Iba con un vestido de tul, y con unas balerinas, danzando, con pasos de bailarina, mientras una cinta en su pelo iba devolviéndole la caricia al viento.

Creía tener 8 años. Pero aparentaba menos. Una muñeca la acompañaba en  aquel paseo nocturno.

Sus padres estaban en el funeral de su abuelo. Como el resto del pueblo. A lo lejos sentía llantos, eternos llantos que hasta hoy quedaron grabados en su memoria. Como dice ella, en su maldecida memoria. Pero ella no entendía aquella situación. Solo jugaba a esconderse, entre aquellas demacradas lápidas. Traspaso el portón y el cerco que separaba la parte antigua de la recién construida. Aquella había tenido su primer visitante, su  abuelo Ernesto. Lo demás estaba vacío, como esperando a sus próximas victimas. En la parte antigua, las tumbas estaban quebradas, los mausoleos, las criptas, y los epitafios perdiendo sus frases con el tiempo. Casi siempre eran profanadas, estaba deteriorándose como si tuviera vida. Ni los siglos lo habían perdonado.

Emily, seguía ocultándose entre ellas, pensando que cuando acabara aquella devastadora ceremonia, iban a buscarla y les costaría toparse con ella.

Pero aquel escondite, la haría ser testigo de una macabra conspiración.

Poco mas tarde, pasadas la medianoche, un desfile parecía acercarse. Ella decidió quedarse tras ese frió mármol.  Pasaron solo a un suspiro de ella, pero no lo notaron. Así fue siguiendo con su mirada, el recorrido que iban haciendo por las calles de la necrópolis. El sepulturero estaba más allá. Lo podía ver, pero no el a ella, estaba en el lugar perfecto para ser observadora, solo eso. Cuando aquella mancha oscura iba acercándose a los demás, que de pie, seguían dando lágrimas en honor al difunto, cada vez más tristes, al pasar la gran puerta, se confundieron con los espectadores que aguardaban allí.

La noche se estaba opacando cada vez más. La lluvia amenazaba con visitar a aquel cementerio, dando su pésame, con sus fríos lamentos.

En el momento que la oscuridad comenzó a adueñarse de cada sombra, de cada luz que antes se había escabullido de rejillas, y demás, había sido apagado como si un fuerte viento hubiera extinguido una vela, los niños pusieron en funcionamiento su macabro plan.

Nadie lo había notado, la oscuridad oculto perfectamente aquellos hoyos que adornaban por doquier el húmedo suelo.

Fue en un abrir y cerrar, que todos los presentes comenzaron a caer a aquel abismo, y los ataúdes comenzaron a cerrarse, en una sinfonía estrepitosa. Madera crujiendo, uñas rasgando las paredes de los cajones, gritos, blasfemias, y lamentos, se ahogaban entre aquel encierro.

Enseguida, el sepulturero  y guardián de aquel santuario de almas, se apresuró con su pala a contemplar cada uno de esos pozos. Así de a poco fue sellando cada uno de ellos, con aquella tierra que esperaba regresar a su lugar. Los aullidos aún seguían coreando sin cesar. Otros habían dejado aquella obra teatral, habían callado para siempre. Un rato después las voces eran espectrales. Eso creían los invitados a aquel espectáculo. Los niños aún vigilaban desde sus asientos que ningún ser se burlara de la muerte. Así fue, todas las vidas quedaron encadenadas a la muerte, era un silencio perturbador, sepulcral.

Ni una lágrima desperdiciaron. Aquellos niños ahora eran quienes guardaban el pueblo. Y el sepulturero no los molestaría, siempre vagaba por esos lúgubres lares, sin nunca salir de esas paredes manchadas de recuerdos. Sin ningún resentimiento, ni una huella de tristeza, se retiraron a sus desolados hogares. Mañana sería otro día, y debían crear un nuevo lugar.

Emily seguía con su mirada pérdida, atormentada por lo que había sido testigo. Lamentaba con su alma haber visto aquel atroz espectáculo. No sería más que pesadillas desde ahora, y una profunda tristeza que nunca podría olvidar. Aún seguía llorando en silencio, aún oculta detrás de aquella lápida. Pero decidió seguir los pasos de los demás niños, para que no sospecharan, temía saber que eran capaces de hacerle. Cuando el último pasó delante de ella, logró confundirse entre ellos. Supuso que no lo notaron, en ese momento ya no le importaba.

La lluvia no apaciguó sus sentimientos marchitos, le hacía recordar a las lágrimas, y cada gota que caía golpeando su ventana, la entristecía más. El resto de la noche, no pudo atraer el sueño, solo imágenes como fotos en un álbum, pasaban lastimándola. Emily al final pudo conciliar el sueño, pero le esperaban más perturbadores escenarios y situaciones, todo lo que aquella trágica noche había visto sin querer.

Otro día gris les daba la bienvenida, una atmósfera de pesadumbre, sofocaba a quienes se atrevieran a salir. El viento parecía estar estancado.

Era el momento de acabar con el último ser que podría intervenir en sus planes, el sepulturero, aquel hombre con cabellos plateados y largos, una vestimenta sucia y roída por el tiempo y oficio, aquel hombre que además de cuidar a los muertos, los pintaba. El pacto que habían sellado debía ser roto. Los propósitos de aquel viejo hombre sabio, de restaurar aquel rincón del bosque, para que los fueran a visitar y huéspedes quedaran intrigados por su historia y tragedia, y la belleza oculta tras todo ese polvo y lúgubre escenario, debían ser olvidados para siempre.  No fue difícil, el anciano no se resistió. El guardián cayó por siempre. Ahora sería el que guiaría tras su muerte. Los niños así se encargaron de envés de hacer florecer el pueblo, marchitarlo. Resecarlo, hasta dejarlo morir. Eran libres. Eran prodigiosos, descendientes de artistas que convivían con la naturaleza para inspirarse. Nadie podía elegir su destino, sus almas eras dueñas de lo que adoraban, no tenían que ser como ello…

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Relato nº23

LOS NIÑOS RAPTADOS POR DEMONIOS, por Ma.C.

“En el tren me dejo abandonado en ninguna parte”

Al menos eso fue lo que pensé al ver el paisaje a mí alrededor. Montañas y más montañas. Comencé a avanzar por el camino de tierra y piedra, marcado por el paso de los viajeros.

No puedo creer como inicio todo esto, y para explicarlo sería remontarse a más de un año. Si no más recuerdo, todo inicio con el caso de “Manayaycuna” (“el pueblo al que nadie puede entrar”). Un pueblo que hacía honor a su nombre, porque se encuentra totalmente alejado de todo y de todos. Los sucesos aún no son del todo claros para los investigadores, ya que los pocos testigos solo dieron testimonio ambiguo de la situación, y los medios no prestaron gran relevancia al caso. Lo primero que se supo provino de una pareja campesina del pueblo que se acerco a un pueblo vecino: Los niños, los niños – gritaban en lágrimas – nos matan, ya han matado a todos. En ese momento, no se logró entender que quería decir. Más tarde, cuando pudieron calmarlos, comenzaron su historia. Todo había iniciado hace tres días desde que fueron encontrados. Según su declaración, ambos despertaron por que escucharon gritos en dirección de “la casa de los niños” (nombre que se le dio a lo que podríamos llamar el orfanato del pueblo). Cuando quisieron enterarse de lo que estaba pasando, solo llegaron a avistar como los niños y jóvenes del orfanato atacaban a todo poblador que se les acercase. Parece irreal que la población no pueda con más de quince niños y jóvenes, pero fue la declaración de la pareja y otros sobrevivientes lo más escalofriante de la situación: “No eran nuestros niños, eran demonios malos, demonios malos” Cuando las autoridades llegaron al pueblo, no quedaba rastro alguno de los niños, solo huellas y marcas de su odio.

Entre las víctimas se encontraban mis abuelos. Unos viejos campesinos que trabajaron la tierra que los vio nacer y morir. Mi madre viajó a la capital para buscar una mejor vida, conoció a mi padre y yo nací. Cuando supimos lo que pasó en el pueblo, mi madre se echo a llorar. Habían pasado diez años desde que no volvíamos a visitarlos. Tengo recuerdos muy vagos de esa semana de visita, pero tengo un recuerdo particularmente vivido: En “la casa de los niños”, a través de una de sus ventanas, una niña se posaba quieta sosteniendo una flor de pétalos blancos; sus ojos llamaron mi atención, nunca habría visto nada igual, en ellos no se reflejaba nada, al contrario estaban vacíos. Eso realmente me asustó mucho, por lo que me fui tan rápido como pude. Tiempo después me enteraría que en el orfanato se realizaban extrañas actividades. Las pruebas encontradas demostraron que los dueños del orfanato realizaban experimentos en los niños. Utilizaron métodos muy antiguos de terapia por shock, y también se ha llegado a pensar que abusaban de ellos. Nunca nadie se imaginó que algo así se llevaba acabo en un lugar tan inhóspito. Mejor dicho era el lugar perfecto para hacerlo. Pero, igualmente, nadie esperó que los niños respondiera de forma tan violenta, aunque pienso que fue lo más natural.

Aún hoy en día, todo es muy confuso para mí. Yo solo estoy de pasó para llevarles flores a mis abuelos, un pedido de mi mamá ya que estoy de viaje, y de todas formas ya no queda nada del pueblo. Todos los cuerpos de los pobladores muertos fueron enterrados en un cementerio preparado para la ocasión, cerca de una comunidad que repite: “Sus cuerpos no podían quedarse ahí; los demonios raptaron a los niños, y solo dejaron sus voces tristes en la noche”

[1] Este nombre proviene de la película Madeinusa (2006) de la directora peruana Claudia Llosa, cuya segunda película La Teta Asustada ganó el Oso de Berlín 2009.

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Relato nº24 (Fuera de Concurso)

Niños asesinos, por Natàlia Senmartí

http://nataliasenmarti.blogspot.com/

Sus miradas se cruzaban, cómplices, alborotadas, iban a lo suyo con una determinación genética, sonrientes, jugando al escondite en los túneles, en las celdas y en las galerías del complejo donde habían nacido.
Cuerpecillos inmaduros, risitas o gorjeos en la penumbra, sin detenerse más que para recoger pedacitos de fruta, pura glotonería. Se les despertaba el apetito.
La leve claridad les indicó el camino y hacia ella se encaminaban.
__ ¿Cómo se llama tu madre?__preguntó una, mostrando los dientecitos nuevos a su compañera.
__ No sé, se llama como la tuya, Madre ¿no?
Al ser criaturas no podían resistirse a jugar de tanto en cuando, y de nuevo, en los cruces de las avenidas, por grupos afines; el “pilla pilla” o los “indios” o los “piratas”, “churro medio mango y mangotero” la comba o “el corro de la patata”, les, y las, entretenía un ratito, lo justo para divertirse ya que tenían a favor el tiempo y el destino.
__ ¿Y esa cosa grande y seca?__ exclamó un niñito dando un salto.
__ Cosas de antes__ respondía la de su lado, con un ademán de asco en el tierno rostro. Procuraban sortear los deshechos quebradizos apilados por todas partes que crujían al pisarlos. Aquellas basuras mostraba signos de anatomía: cabeza, extremidades, pupilas que se evaporaban soplando.
Hacía calor y llegaron a la antecámara sudorosas/os, aunque alegres, divertidas y divertidos. Desde el orificio del techo se filtraba la lluvia y al cabo de un momento, por arte de magia, penetró la luz de la luna llena ¡buen augurio!
Resbalaban en el barro formado por el aguacero. En la laguna que no vieron porque estaba oscuro, se ahogaron una o dos, ¿o tres? no los contaron, no sabían contar y, ninguno/a aprendió a nadar. No importaba, eran cientos; formar parte de una multitud les imprimía fuerza, poder y la muerte tampoco la entendían.
Ni pañales llevaban, ya eran mayores, ni andadores ni chupetes, ni baberos, eso fue antes ¿o ni eso?
__ ¿Cómo se llama tu Padre?
__ Padre, supongo.
__ Dejaos de preguntitas tontas que se hace tarde…
Les advertía una tiesa, vestida con un canesú a rayas muy llamativo.
__Quiero un traje como el tuyo ¿de dónde lo has sacado?
__ ¿Y a ti qué te importa? Tendrás uno parecido pero no tan bonito.
__ !A ver si me pillas!__ repuso la pequeñuela de redondos ojos.
La atrapó el más fortachón del grupo, uno moreno, corpulento, que la mordió en el cuello y la mató, aunque él no tuvo conciencia de haberla matado; se dijo que estaba dormida por culpa de la carrera y los juegos ¡agotada!
Después de atravesar aquella sala, conteniendo el aliento, llegaron a la meta, a la gran estancia, al chorro de luz lechosa que inundaba el lugar mágico.
Se apretujaron en silencio, mirándola, extasiadas y extasiados. La luna Selene venía derramándose desde el gran orificio, y Ella se bañaba en aquella fosforescencia, temblando, palpitando, indefensa pero magnífica.
Poco a poco, una vez superada la primera impresión, las criaturas se acercaron murmurando entre sí. Una la tocó: era inmensa, blanda y suave, untosa, bella, frágil.
Luego, los y las demás…

Ella les esperaba y con un suspiro aceptó.
Dientecitos persistentes, tímidos al principio, luego tozudos, más tarde; ávidos y al final, implacables, la consumieron. Quedó un charco pegajoso, dulzón que algunas y algunos aún lamían por su delicioso sabor a comida primigenia: leche brotando de los cien pechos que fueron.
El destino cumplido, la nueva generación en marcha. Devorar a la vieja Madre, nutrirse de ella, así era desde siempre, por eso murió sin un grito, sin una protesta ni lamento, diríase que feliz o resignada al aportar su carne a aquellas vidas infantiles, lo mismo hizo Ella de niña.
La nueva Madre, aquella de listas en su cuerpo, avanzó orgullosa y, con un gesto displicente, se tendió sobre el lecho donde nada quedaba de la anterior.
__Ríete ahora, pavonéate, Madre nueva. Los machos propícios que morirán mañana o pasado se disponen a saciarte de placer. Pero ten en cuenta que la próxima primavera te tocará a ti__ le dijo una niñita de largas pestañas ¿o eran antenas? Todas y todos, sacudieron sus brillantes capas ¿o eran alas?
“Los niños y las niñas del avispero”

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Si algún participante quiere que se introduzca la dirección de su blog o cambiar el nombre seudónimo de autoria, que se ponga en contacto por mail.

RECUERDO QUE PARA AUMENTAR EL TAMAÑO DE LA FUENTE:

MANTENER PULSADA LA TECLA CONTROL Y DARLE A LA RUEDA DEL RATON

  1. Uyyyyyy….uuyyyyyyyyyyyyyyy…a ver si me viene la inspiracion y mientras estoy con el lumbago se me ocurre algo,lo mio no es esto de escribir cro,pero me gustaria mandarte algo.
    Estupenda idea maestro Sinuuuuuuu….jjejjejej
    Muxussssssssssssssss desde el norte wapo corason!!!!!

    • Gracias Loli¡¡ A ver si te pones mano a manos con Gorka, que seguro que se os ocurre algo truculento, jejejejeje

  2. Me lo llevo a mi space wapo!!!!!
    Ya esta puesto

  3. Huy!

    Hola Sinuhé: No sé si podré escribir sobre algo tan horrible. Lo intentaré; pero no sé yo…

    • Algo se te ocurrirá Ardillita, imagina que los adultos se convierten en figuras de chocolate… quien se va a resistir?? jejejee

  4. He puesto el”banner” en mi blog. Sé de gente que se le da bien escribir relatos de intriga y miedo, igual se apuntan.

    Yo, ya te digo que no sé si podré. Vivo rodeada de niños y por muy monstruos que me parecen a veces, no les veo un fondo criminal.

    Yo soy mas de algodón de azúcar de color rosa jajaja

  5. La idea me gusta, tú ya sabes que servidora no es muy terrorífica, pero algo tengo. Pero Sinuhé ¿niños asesinos? me pones en un aprieto, yo sé que hay unos cuantos monstruitos por ahí, pero así de pronto…..lo pensaré, tengo que crearle una vida aun personaje para el taller y no he pensado nada, encima las dichosas gafas. Si se me ocurre algo te aviso, ahora tengo que salir, pero pondré el anuncio en mi espacio. Un besote fuerte.

  6. Hola Sinuhe,
    He colocado el barnner en mi blog. Me encantaría participar, vamos a ver si se me ocurre algo con estas características.
    El libro se ve genial por lo que cuentas, tengo que conseguirlo, me encantan los libros de suspense, crímines y todo lo que eso conlleva.
    Besos

  7. Vale, pensé que era sólo cortar y pegar pero no. No puedo publicar ni el barnner ni el código htlm.
    ¿Me puedes ayudar?

    • Hola Esmeralda, si lo quieres poner en blogspot, tienes que abrir un gadget, o bien de imagen o bien de html, si lo abres de imagen tienes que guardarte el banner en tu pc y luego subirlo al gadget, tras esto, tan solo tienes que poner la dirección que hay sobre el banner en la ventana de link. Si eliges el gadget de html, tan solo tienes que copiar y pegar el código de abajo. Si tienes alguna duda, no dudes en plantearla.

      Un abrazo y gracias¡¡

      • Esas dos opciones las hice pero en la primera el barnner queda como una caja negra sin decirnos nada y en la segunda donde debería aparecer la imagen sale una X :(
        Intentaré más tarde no vaya a ser que hoy amaneciera un poco tontona y no me entero bien de las cosas.
        Abrazos para tí tambien :)

      • Ains!!! Que bien! Ya lo he puesto! Faltaba lo de las comillas :)
        Besos y gracias

  8. Uyyyyyy la verdades que me tienta…no tengo la menor idea de qué saldrá, pero, me apunto! jejeje. Apenas tenga algo te lo envío.
    Me llevo el banner para mostrarlo en mi blog.
    Los felicito por la idea.

    • Muchas gracias por todos los linkeos del banner a todos¡¡¡ :)

  9. Me gusta esto del suspenso, pero nunca he plasmado algo frio, algo aterrador :S mas que de mis propios monstruos ja ja ja…. No creo escribir mucho pero hare el intento, minimo media cuartilla me saldra ja ja ja !!!

    Un abrazo y me llevo tu link a mi blog. Cordial saludo.

  10. SINU VOY AHORA MISMO A COLGAR EL ENLACE.EL RELATO..DEJA QUE SE FRAGUE ALGO EN MI CABEZA.
    BESOS HERMANOOOOOOOO.

  11. Interesante idea, no se si podre participar, pero al menos me llevo tu link.

    Saludos.

  12. Me apetece probar, el libro no lo he leído pero la historia resulta truculenta.
    ¡Uhm!
    Estoy deseando saber qué sale.

    Un abrazote y gracias, Sinuhé.

  13. BUENAS TARDES SINUHÉ:

    Hace tiempo, desde agosto para ser más exacta, leo tu sitió, debo darte mis más sinceras felicitaciones por que es demasiado interesante, constructivo y entretenido, realmente lo sigo a diario y me he puesto al día con todos los anteriores reportajes. Esperé mucho tiempo y el momento oportuno para saludar y formar parte tangible de este hermoso trabajo.
    Enviaré mi cuento, amo la literatura y todos sus derivados. ojala salga algo bueno, soy chilena y he invitado a muchos amigos a conocer tu blog con buenísimas opiniones.

    Mucho besos y un abrazo a la distancia.
    De ahora en adelante una fiel lectora.
    Anitsirc XD

    • Anitsirc, bienvenida al blog¡¡¡ Comentarios como los tuyos no tienen precio, y son lo que nos anima a trabajar día a día a rebuscar cosas interesantes que mostraros. :)

      Muchas gracias por sumarte a la iniciativa y colaborar con tu cuento.

      Un fuerte abrazo.

  14. Uuuuuuuuuuuuuuaaaaaaaaaaaauuuuuuuuuuu…tiene muy buena pinta…me recuerda a “¿Quién puede matar a un niño?” o “Los chicos del maíz”
    No sé s se m ocurrirá algo, joer, que presión!!! quiero que se me ocurra algo pero está todo ya visto…uyyyyyyyy ahhhhhhhhhhhh joeeeeeeeeeeeeeer..bueno. Un beso y espero que me venga la inspiración.

  15. ¿Ha de ser muy gore?sabes que me encantan….

  16. Sinuhé, el código tal como lo tenéis aquí, no está completo.

    Lo he buscado en el código fuente de la página y me ha costado un rato dar con él; pero lo he conseguido.

    Lo transcribo aquí por si alguien lo quiere. Besos

  17. huy, no sale :(

  18. A ver asi

    Cambiar la primera URL por:
    http://tejiendoelmundo.wordpress.com/2009/11/04/la-fiesta-de-orfeo-concurso-de-relatos/

    Y la segunda por todo lo que sigue:

    http://tejiendoelmundo.files.wordpress.com/2009/11/bannerconcursook.gif?w=170&h=300” class=”aligncenter size-full wp-image-9188″ height=”160″ title=”bannerConcursoOk

    (cruzo dedos)

  19. no sale tampoco :(

  20. Sinuhé no solo no puedo poner el banner, es que ahora se me ha quedado un gadget que no puedo eliminar, tu sabes que yo copiando en HTLM no tengo problemas, pero no hay forma.
    Voy a intentarlo en el space, aunque allí si es verdad que hace tiempo que no pongo nada.
    Porfa revisa el código.

  21. Que nooooooooo, ni quitando las comillas, grrrrr

  22. Joer que complicado esto del banner ja ja ja !! Yo solo copie el cuerpo del codigo y me funcionó….

  23. Siempre he tenido ganas de escribir, pero al final no sé si soy muy bueno haciéndolo….Y bueno, como editor, mejor no hago que nos carguemos de trabajo hahahah
    Estupenda Idea Sinuhé!
    salu2

  24. Que interesante esta propuesta! la pena que no tengo tiempo ni sisuiera para mi blog, menos tengo para ponerme a hacer un relato pero la verdad es que está muy pero que muy interesante esta propuesta. Ademas el libro que proponeis tiene una pinta exquisita y encima en escocia que me encanta!

    Saludos Sinuhe del friki de los abandonos jeje

    Nalabcer

  25. Jejeje ¿y un concurso de “a ver a quién le sale primero el banner?
    No, va, en serio, ¡me parece una idea estupenda! Ojalá pudiese escribir sobre niños asesinos, pero ya sabes que esas tiernas criaturas son mi debilidad, yo los veo a todos como unos angelitos.
    Aunque no sé, mira que estoy tentada… ahú, si se me ocurriese algo, te lo envío, prometido.
    ¡Besotes!

  26. Fantástica idea, Sinuhé. Intentaré escribir algo, aunque nunca he escrito nada parecido al género descrito. También, espero leer los relatos XD
    Saludos !!!

  27. Mermano soy zote pero me salió¿o no?Mira en los correos de hotmail y gmail que te envié el relato y otra cosa que quizás te interese.
    anda que luego te quejarás tienes madera de lider,jejeje

  28. Esto es el colmo, tu pagina es la mejor. Daré mi mejor esfuerzo y mis ideas mas sádicas y desenfrenada para poder ganar, no lo espero, claro, pero daré mi mejor esfuerzo por ti. Un beso enorme. Bay

  29. Llegué hace un rato, pero no me salia completo, al final lo logré, lo que pasa es que la dirección, unas veces si, y otras no, total que le añadí otro gadget y ya está ¡Por fin! ahora solo falta, que termine esto que escribo a ratos para el taller, y me inspire para el tuyo. Hablaré con tu hermana para que me de ideas.
    Lo de los spaces, lo intenté, pero con tantos cambios, voy a esperar a ver si mi hija se entera más que yo. Besitos guapo.

  30. Me parece maravillosa la iniciativa. Nunca está demás el ejercicio literario, y ganar palabras de otro a cambio de las nuestras hace que valga la pena el esfuerzo.

    Primera vez por aquí, y definitivamente no será la última.

    Saludos!!

    • Bienvenido Saulo¡¡

      Mari, te puedes montar un chiringuito para vender ideas, jejejeje

  31. Sinu..dile a Pepi que mis ideas valen un dineral,jejeje.Sé que entre tanta gente buena ,no ganaré ,pero me gusta y emociona lo de el concurso¡¡¡¡que empiece ya!!!
    Espero que te sirva lo que te envié.
    Besazoooooooooooooo

  32. Muchas gracias por la propuesta, Sinuhé. No sabes la ilusión que me hace que la gente vaya a plantearse relatos a partir de la novela. Un saludo a todos

    • Hola Javier, es todo un honor tener aquí al autor del libro. Te felicito por la novela que, ahora que no nos escucha nadie, me he leído en tres días y me ha gustado muchísimo. Espero que el concurso tenga una buena acogida y que todos pasemos un buen rato con la lectura de los relatos.

      Un abrazo, y mis felicitaciones de nuevo.

  33. Que buena idea, estoy deseando leerlos. ja ja que tema tan bueno, adultos asesinados por niños, no podia ser de mas escalofriante, ahora me tocara comprarle a mi hija todos los juguetes que me pida, xd.por si acaso.
    Abrazos

  34. me gusta mucho la idea “la venganza de los niños”, pinta bien aunque yo no escriba bien y la inspiración me abandonase hace tiempo disfrutaré leyendo las historias que se publiquen e intentaré votar la que más me guste.

    Me llevo el barner para aportar aunque sea un granito de arena.

    Besotes!

  35. muuuy iinteresante.. so0y amante de la lectura
    y creo qe me voy a animar a participar es una oferta
    tentadora espero estar enviandote pronto mi relato..

    saludos.. y es una muy buena idea,, jeje

    ♥by susan♥

  36. Deberías cambiar las normas y dar el premio a los primeros en entregar el cuento.hace un día que lo tienes¡¡¡¡gané!!¿O no?jejeje

  37. ¡Ostras! ¿porque no ha quedado escrito el código?
    Bueno, da igual, te lo mando todo por correo.

    • No aparece porque no se puede copiar código html en los comentarios Sirenita, jeje

  38. Es mi primer comentario en este grandioso blog !
    es interesante esto del concurso si tengo tiempo de escribir fuera de la universidad con gusto participare

    igual no he leido el libro pero con la sinopsis es imposible no recordar aquel cuento del escritos sthepen king “los niños del maiz” aunque en este no aparece ningun detective

    para los que tengan un tiempo libre y puedan localizarlo se los recomiendo
    es todo un clasico!

  39. Henry Darko, ese relato de King es magnífico. Está incluido en el libro de relatos ‘El umbral de la noche’, y aunque en mi novela la situación es bien distinta, el detalle de los niños quise incluirlo como un pequeño homenaje a King, uno de mis autores preferidos en mi adolescencia.

    Me sigue resultando fascinante la idea de esos relatos a partir de la novela. ¡Qué ilusión!

    • A mi también me gustaba muchísimo el maestro King, aunque quizás llegó a saturarme por un tiempo y perdí un tanto el interés. Nunca he comprendido como una persona puede tener esa capacidad para escribir tanto y tan variado. ¿Será que al final no todos los escribe él? Mmm…

      Sobre el que trata Henry, uno de los mejores, sin duda.

  40. Madre mía!!! el libro apetece un montón yaaaa y el concurso idem de idem pero ya te conté en tu otro blog mis pequeños problemas con el reloj, de verdad que si puedo lo intentaré. De todas maneras me huelo que no va a ser el último! Huele de mueeeerte jajaja. Ya me vale, es que hace mucho que he desayunado y quieras que no, se nota XD! Un abrazo bien fuerte y enhorabuena por la iniciativa, por el blog ya no te digo nada, más que nada por no ser repetitiva…

  41. Soy una fiera corrupia, ya estás linkeado : )

  42. En mi blog he posteado tu concurso de relatos, a ver que te parece… ya me dirás.

    Cariños de
    Ro

  43. A este paso blogger entero está posteado con tu concurso…jejeje

  44. Hola Sinuhe, lo que dice FAIL en su comentario es del todo cierto. Quizás de los trabajos más difíciles que hice, casi una semana para forjar la idea. Y aún así, no me parece a mí que sea muy original, pero todo sea por participar…
    Lo del barner está en mi blog y espero que participen muchas personas.
    Felicidades por la idea, gracias por invitarme y ya te mande mi historia, espero que llegue.
    Salud.

    • Muchas gracias a ti Mad, por tu participación y por la difusión del concurso en tu blog¡¡

      Un abrazo¡¡

  45. Os recuerdo que el plazo para enviar los relatos termina el viernes por la tarde.

    Saludos¡¡

  46. Que faena, acabo de ver el enlace en el blog de Mª José, aggg!! que mal, :(
    Bueno espero, ahora que os conozco, pasar mas veces y a ver si mas adelante teneis algo de nuevo.
    Suerte al mejor.

    Besos.

  47. Hola a todos!!
    He visto en el blog de fail que hay un concurso de realtos de terror!! Tengo tiempo de participar??

    Gracias

    • Lo siento Mariela, ya se ha terminado el plazo para la entrega y han comenzado las votaciones.

      Un abrazo

  48. Aiggg. Sinuhe, lástima, llegué tarde y ya tenía el relato, culpa mía y de Berlín. Tenía, aiggg a los “niños del maíz” y me tendré que comer la panocha. Votaré eso sí.
    A lo mejor, para no echar a los niñatos en saco roto y que se los coman los gusanos, publico ese relato en mi blog, como cosa mía.
    Bsito fúnebre, tétrico, terrorífico, natalí

    • Ainsss Natàlia, que lástima. Publicalo, por lo menos que no me quede con las ganas de leerlo¡¡

      Un abrazo.

      • Pos mira por donde, amable Sinuhe, lo voy a publicar ahorita, para que me valgan los sudores, llantos y gritos desgarradores y terroríficos que he gastado al escribirlo.
        Gracias, te lo has currao un ciento,
        voy pues a subirlo como cosa mía. !salves! desde el Quinto pino lúgubre, oscuro, frío, aiiig.

  49. Felicidades Sinuhé!! Es un xecelente concurso ha sido una de las mejores convocatorias bloggeras que he visto desde que empezé en este mundo espaciero :)
    Te dejo un fuerte abrazo y por supuesto hay mucho para leer este fin de semana … Te reitero mis felicitaciones. Tengo que reconocer que hay muchs historias buenas por lo que la votación estara fuerte :)

    El domingo espero dejar mi votación cuando haya leido todos. Solo queria externar lo que me hizo sentir esta actividad :). Mucha emoción.

  50. Hola guapo. Mis dos puntos son para el relato nº 1 titulado “LA CASA”.
    Suerte y que gane el mejor ( o mejor dicho el mas votado, porque todos son buenos).
    Chao
    Ana

  51. A partir del relato 16 no me sale en mi pc…¿cuantos relatos son?

    • Son 23 Mad, deberían de salirte todos.
      ¿Has probado con otro navegador?

        • Natàlia Senmartí
        • Posted 14 noviembre 2009 at 13:13
        • Permalink

        Mi voto es para el relato Nº12- “Juego de niños”

  52. OK Lo intentaré con el explorer, gracias Sinuhé, muy buenos los relatos que llevo leidos…elegir uno será difícil.

  53. Con el explorer puedo ver los 23, gracias.

  54. Mis votos son para El mejor Disfraz

  55. Felicitaciones Sinhué! Excelente convocatoria! Iré leyendo a todos y cuando acabe daré mi voto.
    Que tengáis un gran y terrorífico viernes 13!!!!

  56. Excelente concurso, me enteré demasiado tarde, la próxima vez también participaré!
    Todos son muy buenos, pero mi voto va para el relato nº 5: “HIJOS DEL SOL”

    Saludos

  57. Sinuhé!!! Soy Jordi, lo siento, contad mi voto como uno solo. La primera vez que intenté votar, me daba error en mi dirección y tuve que poner esta.

    Muchas gracias

  58. Mi voto es para el relato nº 8 “Un pueblo costero,con dos puntos.
    ¡¡Que gane el mejor!!Aunque lo he tenido difícil después de estar casi una hora releyéndolos.
    Gracias por la iniciativa.

  59. mi voto es para el relato de la niebla, el numero 17

  60. Mi voto es para el relato numero 5
    gracias

  61. Están todos muy bien, la verdad!! Casi no sabía por cual decidirme, pero creo que me decanto por “Hijos del Sol”, el 5.

    Saludos y suerte a tod@s!

  62. Voto de Roberto_J, anulado por duplicidad de IP.

  63. Voto de Bárbara anulado por duplicidad de IP.

  64. ¡¡NO SE TE ESCAPA NI UNA!!
    HOY TE TOCA HACER GUARDIA¿NO?

  65. Voto de U.Pendragon, anulado por duplicidad de IP.

    • Ya sabía que tu eras Inteligente hombre xD,En un rato me paso a leer los textos votos…..
      salu2

  66. Veo que la convocatoria ha sido un éxito. Como ve que ya están votando, voy a dejar el mío: por su originalidad, me inclino por le número seis, “Cuando escasean las almas”.
    Saludos y buena suerte para todos!

  67. mi voto es para el relato numero 17, es muy muy bueno….

  68. Voto por Pistas de Sangre en nambija

  69. mi voto va para el relato nº2 pistas de sangre en nambija, me parece muy bueno y muy intrigante, felicidades por el y suerte.

  70. Voto de ithirwn, anulado por duplicidad de IP.

  71. me gusta mucho el el relato la niebla esta muy bien ojala saliera a la venta me gusta el argumento que tiene muchas felicidades guapa besos

  72. Si quieres que te releve ,me lo dices.jejeje
    Suerte a los ganadores…

  73. Voto por el número 5.
    Saludos

  74. ola… bueno aunque me llevo dos diias leerlos todos creo que ya he tomado mi desicion.
    mi primer voto es para: el relato No. 5 “los hijos del sol”
    ..devo decir que me encanto la tematica del relato, en realdidad algo muuy entreteniido y escalofriante..
    mi segundo voto es para: el relato No. 17 “niebla”
    ..el final de la historia es inesperada y me quede con ganas de una segunda parte..
    felicidades y mucha suerte a todos los participarntes, todod los relatos son muy buenos, y por supuesto llenos de esfuerzo y mucha imaginacion.
    gracias a sinuhe por lanzar esta convocatoria, que izo pasar un buen rato a mas de uno incluyendome claro..
    saludos
    ♥by susan♥

    • Susan porfa, debes de dar tus dos puntos a un solo relato. No vale dividirlos. Por el momento no los contabilizo hasta que decidas a quien se los das.

      Un abrazo

  75. Como escritora que soy siempre me entero de estos concursos on-line, y antes de dar mi voto debo decir que ehonrabuena por la magnifica idea de este concurso ademas de feliciar a los participantes de haber echo el esfuerzo ya que no es muy facil construir un relato a partir de unos datos que te da una persona y que a lo mejor no es tu estilo de escritura.
    Debo decir que los dos unicos relatos que me han gustado por su tipo de argumentación, escritura son el 14 y el 10. Y Decido que mi voto, aunque sea un insignificante punto sea para el autor del relato numero 10.

  76. voto por numero 17 niebla
    1besazooo

  77. Enhorabuena a todos los participantes por sus estupendos relatos. Nuestro voto va para el relato Nº2 “Pistas de sangre en Nambija”

    Que gane el mejor!

    Nota: el primer voto no salió publicado, si luego sale doble pedimos disculpas y rogamos que solo se cuente como uno solo. Graciassss.

  78. Voto de Nancy anulado por duplicidad de IP.

  79. Mis dos puntos son para el nº5, Hijos del sol. ¡Es genial!

  80. Mi voto es para el nº 10 “DULCE TERROR”
    saludos!

  81. Luiselis, no puedes votar por tu propio relato y tampoco relacionar el título hasta que terminen las votaciones.

    Debes dar tus dos puntos al relato que más te guste, que no sea el tuyo claro, de lo contrario todos se votarían así mismos.

    Un abrazo

  82. Vaya, vaya, menuda tarea titánica te ha caído, Sinuhé, pero eres un “crac” no se te pasa nada, ni los que se votan a sí mismos, jajaja. Felicidades por tu control y amabilidad infinitas, da miedo, da pavoooor, bsito.
    !Ah! colgué mi relato fuera de concurso en mi blog, cuando quieras y PUEDAS que te veo muy atareado, pues ya sabes, espero tu opinión y la de quien quiera. Suerte al mejor relato y saludos al escritor del libro.

    • No creas Natàlia, que las cosas cuando se hacen a gusto no cuestan nada. :)

      Ya paso a leerte cuando tenga un ratito libre. Muchas gracias de nuevo por todo.

      • OK, Sinuhé. Quedo a la espectativa
        del resultado.
        Lo haces a guuusto y se nota,
        generoso y amable egípcio…
        digo, Sinuhé.
        Léeme cuando puedas (repito, me interesa tu opinión)tooos y toooas hemos leído muuuucho este finde. Saludos a la
        gente participante, !salve!
        al ganador/ora.

  83. como se nota que solo leen máximo hasta el 17, lean algunos más! que participantes como esperamos ver que tal les parecieron nuestros relatos.

    P.D: Sinuhé que pasó con mi relato ( no del concurso)? ya pasó más de dos semanas y nada

    • Hola Alan, tu relato será publicado la semana próxima, porque con esto del concurso no he publicado nada en el tema de relatos individuales para no saturar el blog. Pero no te preocupes, que lo tengo en cuenta.

      Un saludo¡

  84. voto por “dulce terror” el numero 10
    me parecen todos muy buenos relatos
    que gane el mejor.

  85. Me alegro de esta iniciativa Sinu,pero la paliza que te estás pegando …es como ir al cine a ver una maratón de terror.
    ¡¡Suerte para el mejor!!
    Y que te sea leve.:)

  86. Saludos a todos. Sinuhé, tienes un mail mío esperando lectura, cuando puedas…

  87. Ya los he leído todos y hoy me he decidido por uno. Antes me gustaría nombrar las que más me han gustado porque se lo merecen.
    SINUKEG que parece un nombre en tu honor SINUHEG en boca de José Bono, jeje me ha atrapado… vampiros,mmm.
    Luego por su originalidad “Cuando las almas escasean” y porque me ha emocionado y sorprendido “Más allá del Umbral”.
    Para acabar “El mal que sojuzga” me ha puesto tensa y nerviosilla por varios motivos que haría este comentario interminable. Muy bueno.

    Y mi voto finalmente es para el número 5, Hijos del Sol. Me ha costado mucho decidirme pero ahí está.

    Mucha suerte para todos… he pasado dos noches terrorificamente misteriosas, gracias a todos en especial a ti Sinu por el trabajazo que te estás llevando.

    Como me enrollo….jeje.
    Un abrazote!

  88. Hola mis dos puntos para el relato “El mejor disfraz”

    Saludos.

  89. Hola, después de varios picoteos por los relatos el que más me ha enganchado ha sido, Hijos del Sol.

    Un saludo a tod@s

  90. Muy buenos todos, una decisión dicifil.
    Va mi voto para el nº19.

    Saludos

  91. Hola Sinuhé, para jurado no sirvo, ya lo tengo claro, ni te imaginas el tiempo que llevo leyendo, anotando, volviendo a leer y a todas estas, gafas viejas, gafas nuevas, la letra grande como para Rompetechos, pero al final, no me aclaro, tango tres relatos que me gustan, pero mis votos tienen que ser para uno.
    Para mi por participar, todos son unos genios, pero bueno….tengo que votar. Mis dos puntos son para el relato nº 11, ya después diré cuales eran los otros, la verdad es que lo he hecho con papelitos, no me decidía. Besitos.

    • Ya te digo Pepi, no sabes la suerte que tengo de ser imparcial en lo del concurso y no tener que decidir un voto, jejeeje

  92. Si ejke te la quieren colar hermanito,¿la decapito?

  93. Mi voto es para Niebla. Me encanta el titulo y la tensión que crea.En pocas palabras ha descrito los personajes

  94. Hola!!! mi voto es para los hijos de sol
    Me ha encantado!!! es genial.

    besooos

  95. Hola Sinuhe:) esta es la primera vez que escribo, he aprendido tanto aqui, cada tema que leo me parece mas interesante que el anterior, haces un hermoso trabajo.
    mis mas sinceros agradecimiento.

    mi voto va para el numero 14,el pueblo de los Huerfanos.
    Felicitaciones :)

  96. jeje!! una diisculpa sinuhe fue una pequeña confuson pero ya defini mi voto y los puntos se los doy a:
    “los hijos del sol”. ahora sii puedes añadirlos al relato…
    graciias…..

    ♥by susan♥

  97. Buenas. Después de pasar una noche muy larga, termine de leer los relatos, y mis 2 puntos van para el relato N°3: El mejor disfraz.
    Me gustó como se desenvuelven los hechos. XP (un tanto gore por cierto) También, me gustó “Hijos del Sol”. Saludos !!!

    P.D.: Creo que por FireFoX no se pueden visualizar los 23 realatos, al menos yo no puedo, pero con el Explorer no hay problema.

  98. Esta es primera vez que escribo…..excelente página y se nota la gran preocupación…es un trabajo de locos…Muy buenos los relatos….mi voto es para el pueblo de los huérfanos, el número 14. Suerte a todos,

  99. voto por el relato N° 14 “El pueblo de los huerfanos”, me pareció genial.

  100. VOTO POR:

    Relato nº14
    EL PUEBLO DE LOS HUÉRFANOS

    FELICITACIONES, ESTA MUY BUENO!!

    SALUDOS

  101. VOTO POR RELATO 14, ME LLEGO EL TEMA ES MUY PROFUNDO, FELICITACIONES, ESTA DENTRO DE LOS QUE MAS ME GUSTARON

  102. Mi voto es por la N° 14

    EL PUEBLO DE LOS HUÉRFANOS

    Excelente relato

  103. Yo voto con 2 puntos por el relato número 18 que se titula PETROLEO ASESINO; me pareció original y no copiado de algun sitio de internet!!!
    Saludos a todos!!!

  104. voto por e1 17º

  105. voto x el numero 18
    petroleo asesino ^^!

  106. Todas han sido muy chulas pero, será mi negativa a ser madre lo que ha hecho que la numero 17 fuera mi elegida, Niebla. Eso de una barriguita maligna… no puedes evitar preguntarte como seguirá. Matará ella al bebé, lo matara el padre o simplemente no se atreven y traen un monstruo al mundo… nunca se sabe, esperemos que haya segunda parte.Ciao a tod@s

  107. Muy buen relato, mucha energia y rapidez, entretenida.

    Megusto el relato 14 ” el pueblo de los huérfanos”

  108. Buenas tardes Sinuhé:

    Con algunas dudas por duplicidad de IP daré mis dos puntos al relato Nº 6.

    Por su originalidad y argumento, “cuando escasean las almas”.

    Un abrazo y suerte para los ganadores,
    Se agradece la transparencia en la votación…

    Cariños!

  109. Tras serias dudas, decido dar mi voto a el relato de Niebla, ya que el final me ha cautivado, sin desmerecer por supuesto al resto, ya que están todos geniales.

  110. Voto por el numero 17.

  111. Voto por el Numero 14

  112. De todos los relatos….el mejor fue Nº14
    Buena creacion…

    • Aramis, tienes que definir tu voto para que sea válido.

        • Aramis
        • Posted 17 noviembre 2009 at 19:51
        • Permalink

        Mi voto es para el relato Nº14
        saludos….

  113. Mis dos votos van para el relato nº16. Esta muy dificil en verdad, debo decir que casi me decido por otro, por la cantidad de faltas de ortografía que tenia… hay que ser creativos pero sin olvidar las formas…

  114. Me encanto la numero 14, esta muy entretenida.

  115. Mi voto es para “El pueblo de los Huerfanos” (Nº 14)

  116. querido sinuhe, es una pena que mi voto quede anulado, es la primera vez que voto, soy compañera de cristy, y el de otra compañera de trabajo tambien se anulo por duplicidad de ip, es de diferentes computadores, pienso que quizas es porque en la empresa se utiliza el mismo servidor, espero que consideres esto. saludos

    • Lo entiendo blanqui, pero no puedo aceptar votos que lleguen desde una misma ubicación, de lo contrario (y como está ocurriendo en algunos casos), una misma persona podría votar el mismo relato todas las veces que quisiese, y tan solo se acepta un voto.

      Espero que lo entiendas.

      Un saludo

  117. voto por el numero 17, hice bien en no tener niños, jejeje

  118. ¡¡¡COMO ESTA EL PATIO!!

  119. si entiendo :), tenndre que votar desde mi casa.
    saludos

  120. mi voto es para el PETRÓLEO ASESINO ¡¡¡

  121. Me gusto mucho y voto el relato Nº5 HIJOS DEL SOL.

  122. ola que tal me parece muy interesante la pagina y mi voto es para el numero 18 el de pretoleo asesino saludos!!

  123. es una pasada el relato numero 5 hijos del sol

    • Tienes que concretar un voto para que sea válido Marta.

      Saludos

  124. voto por el Relato nº18
    PETRÓLEO ASESINO ¡¡¡

  125. Mi voto es para el relato nº 5: HIJOS DEL SOL
    Muchos me han parecido muy interesantes, pero solo puedo elegir uno.
    Felicidades para todos :)

  126. Mi voto es para el No. 14
    Entretenido

  127. me parece que a este paso eliminas todos los relatos,jejeje

  128. mmm… ce pone dificil……estoy entre dos, pero me tiro mas por el numero 10. Suerte a todos, son geniales.

  129. voto por el 23°,

  130. Hola a todos, buen dia, solo posteo para votar por el relato Pistas de sangre en nambija.
    gracias y suerte a todos os participantes.

  131. Voto por Relato nº14
    EL PUEBLO DE LOS HUÉRFANOS

  132. Hola muy interesante la propuesta y muy buenas algunas historias, pero pudiendome quedar solo con uno,doy un voto para la historia número 5

    Suerte a todos,un saludo

  133. mi vot es para el relato de Niebla.
    Un saludo

  134. Definitivamente el cuento numero 14!!!

    EL PUEBLO DE LOS HUÉRFANOS

    grande agente magaña!, suspicaz!, y melifluamente misteriosa

  135. Entre los relatos que se presentan en este sitio web, debo decir que el único que logró captar mi atenion fue el N° 14: “el pueblo de los huerfanos”.

    es el mejor logrado e interesante.

    Ojalá gane este relato…

  136. Mi voto es para el relato Nº14 por la excelente imaginación de la autora…..felicidades..

  137. Me gusta el relato numero 14, tiene una frase final memorable.

    • Tienes que concretar tu voto para que sea válido Lorena.

      Un saludo

  138. muy buen concurso.. todo so muy buenos se nota el esfuerzo, pero el que mas me gusto junto con niebla es el pueblo de los huerfanos,
    mi voto es por el 14

  139. Mi Voto va por Relato nº14
    EL PUEBLO DE LOS HUÉRFANOS
    buen planteamiento,nudo,climax
    y el desenlace genial.

  140. Sinuhé…los editores podemos votar??

    • No Joel, no podemos, al final en caso de empate nosotros decidiremos el desempate, pero hasta ese momento debemos de ser imparciales.

      Un saludo

  141. voto por el N°14, muy bueno

  142. Es un concurso bastante bueno. He leido algunos. Si se trata de anular ip’s. Entonces igual se deberia de anular relatos. Hubieron algunos que no cumplen con los requisitos que fueron muy simples y entendibles: 1.-Que se hablara de un pueblo, 2.- Que se hablara de niños matando a adultos y 3.- que se escriba el motivo por el cual lo hiceron. Como comentario considero que también, hay que tomar en cuenta esas bases.

    y mi votisiimo es para el numero 18 petroleo asesino, me parece algo interesnate y aparte algo mas real =)

    saludos

    • No estoy de acuerdo contigo Anairam. Cierto es que quizás algún punto no se adapte por completo a lo solicitado, pero globalmente todos los relatos tienen más o menos las mismas características. Por otro lado, no todos los relatos presentados han sido aceptados y alguno se ha quedado en el tintero por distar demasiado de las bases. De todos modos, el que en algún relato falte el nombre de un pueblo o algún pequeño detalle por el estilo, dista mucho de que haya gente que intente votar descarádamente a un mismo relato usando diferentes nombres.

      Esta es la primera convocatoria que se hace aquí para un concurso de este tipo. Ten por seguro que en las siguientes se subsanaran algunos errores cometidos.

      Un saludo, y gracias por tu votación.

  143. Hola!! Mis dos puntos van para el relato número 18, petróleo asesino, por original y ameno.

  144. Votos de Ip 201,251,214,67 anulados. (nicolas, carlos, marta artola,maite etc…)

  145. Hola, despues de leerlos todos y en ratitos… debo decir que algunos me han encantado y me ha costado decidirme pero finalmente el que mas me ha me ha producido sensaciones de principio a fin ha sido… Relto 4 para el mis dos puntos.
    Pero por original una mencion a escaces de almas y al de muerte dulce… me han gustado mucho¡¡¡¡ Aver si hay más convocatorias como estas¡¡¡ Un beso

  146. me gusta el relato Nº14
    El pueblo de los Huerfanos lo encontre apasionante

  147. Voto por el 14

  148. Llegué tarde para el concurso, pero he disfrutado de igual modo leyendo los relatos participantes. Geniales la mayoría.

    Mi voto es para en nº 5

    Saludos

  149. Mi voto es para el relato número cinco, hijos del sol, inquietante.

  150. me gusto mucho el relato numero 17, niebla. Mi voto es para el.

    • Los siento Guillermo, tu voto ha llegado fuera del horario límite. No será contabilizado.

  151. Sinuhé, después de esto, no creo que te quedes con más ganas de concurso, menudo lío. Vengo toda contenta para felicitar al ganador y ……¿pero esto que es? ja, ja, mira mejor tomarlo a risa. Hay que ver el jaleo que tienes, lo siento por ti, bueno ya avisarás cuando termine todo, aunque ahora que lo pienso, creo que se podía votar hasta hace poco. Nada, que te sea leve, ya paso a la tarde. Un besote.

  152. Me parece Sinu,que quedarás escarmentado para la próxima…mucho listo veo por aquí¿Cuándo felicitaré al ganador?

    • Que va Mari¡¡ Si me lo he pasado genial, jejeje

      Pequeños lapsus por ser la primera vez que se pulirán en próximas ediciones, no tengas duda. :)

  153. El q mas me gusto fue el 10!! q miedo :S
    Mi voto es para dulce terror.10

  154. Pa mí que tendrías que explicarles a algunos que la IP no es la dirección de correo electrónico ;)
    ¡Muchos ánimos y un besote!

  155. a mi me hubiese gustado qe halla ganado
    “Dulce Terror”, pero como participaron tantos autores talentosos
    me parece qe es una buena experiencia para aprender..
    no estaria mal si decides hacer otro concurso como este ^^
    saludos

  156. Enhorabuena por esta idea tan genial.
    Besos
    Ana

  157. Me encantan los cuentos terrorificos. Algunos ni pizca de miedo pero otros han consegido ponerme nerviosito. Pero me quedo con el regusto acido y pelin amargo de la embarazada del mal…Yo es que a la tia me la cargaba… jejeje muerto el perro se acabó la rabia o en este caso la H.P. de la niñita. Pues lo dicho ¡pa cagarse el relato Niebla!.

  158. No sé xq no salió mi voto ¬¬

    • No vi ninguno tuyo Joel, te todos modos los nuestros tampoco hubiesen sido por ser posible jurado en caso de empate.

  159. Ya veo que están los relatos premiados, así que muchas felicidades a los ganadores. Y desde luego mi felicitación más grande a Sinuhé por el curro que se ha tenido, es mi ídolo, no se cansa nunca. Un besote enorme.

  160. Felicitaciones a los ganadores, me quede con la duda si llegaron los comentarios con mi voto.

    Saludos.

  161. ¡Felicidades a los ganadores, y enhorabuena para el organizador!
    Ha sido muy divertido poder participar aunque fuese votando.
    Besos.

  162. ¡¡¡Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!!!(gritos de emoción)me alegro muchísimo por todos pero sabía que Fail se llevaba el premio,es una maestra del terror.Mi enhorabuena de todo corazón a los ganadores.
    Besosssssssssssssssssssss

  163. MUCIÍSIMAS FELICIDADES a los ganadores, también para los demás que presentaron sus relatos porque nos hicisteis pasarlo realmente mal, jeje.

    Y como no para ti Sinuhé por las horas dedicadas para hacer posible este concurso para todos nosotros y además de regalito lidiar con entresijos e ips mutantes que se multiplicaban como clones ¡qué paciencia! seguro te has ganado el cielo.

    un abrazote!

  164. Felicitaciones a los ganadores y a todos los que se animaron a participar! además, quiero agradecerte especialmente por haberte tomado semejante trabajo para organizar, difundir y controlar este original concurso. Por lo que vi en los comentarios, has debido mantenerte firme con los”vivillos” que querían hacer trampa! ajajajaja

    Te dejo un abrazo!

    P.d
    me alegro que haya sido un rotundo éxito!

  165. Mª José!!!!!!!!!!!!!!!!!!! Me vas a sacar los colores!!!!! Muchísimas gracias por tus palabras, de verdad que es todo un halago vinendo de tu parte.

    Un besazzzzooooooooooooooooooooooooooooooo enoooooooooooooormeeeeeeeeeeeee

    pd. y felicidades al primer y tercer puesto tambén.

  166. Mis felicitaciones más sinceras a Cristina, la ganadora, a Elisabet e Igraine, en segundo y tercer lugar, os lo mereceís, y también a todas y todos los participantes por su esfuerzo y creatividad.
    Gracias a Sinuhé muy especiales por su entrega a prueba de terror terrorífico, por ser tan generoso y por estimularnos con esta propuesta. Agradecimiento personal por incluir al final mi relato fuera de concurso que tarde llegó pero con el cual os acompaño, compañera y compañeros.
    Bsos y !salves!

  167. voto por el relato Nº10 de francisco rapalo esta increible

    • Vamos a ver, que ya hace dos días que se acabó el concurso y por lógica las votaciones.

  168. Ya tengo mi premio gracias sinuhe¡¡¡¡

  169. Mmm..algunos son muy a los ‘Niños del Maizal’..no sé..pero aún asi me gustaron bastante.

  170. Hola gente! Que BUENOS relatos!…
    Estan para hacerse una jarra de café,
    y leerlos todos de un saque ji ji ji!
    Un beso a mi gente de tejiendo el mundo.


One Trackback/Pingback

  1. Por Los niños raptados por demonios « el 05 ene 2010 a las 6:09 am

    [...] originalmente para el concurso de relatos: La fiesta de Orfeo de “Tejiendo el [...]

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